Compaginar los estudios con el trabajo es una realidad para muchas personas. Ahora la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una deducción autonómica que permitirá a los jóvenes que estudian y trabajan ahorrar hasta 400 € al año en la matrícula de sus estudios universitarios de grado o ciclos de Formación Profesional de Grado Superior.
La deducción, que se aplicará a partir de este curso, podrá suponer hasta el 50 % del importe total abonado en concepto de matrícula, con un límite máximo de 400 € en la declaración autonómica de la renta. Para beneficiarse de ella, es imprescindible ser menor de 30 años, estar matriculado en un curso completo —ya sea de Grado universitario o de FP Superior en centros públicos o concertados de la Comunidad de Madrid— y acreditar una actividad laboral real durante al menos cinco meses del curso académico correspondiente.
Quienes quedan fuera de esta deducción autonómica

Quedan fuera de la ayuda los contratos de prácticas (aunque sean remuneradas), y se exige tener un contrato laboral ordinario y estar dado de alta en la Seguridad Social. El objetivo, tal y como explica la Comunidad, es incentivar el esfuerzo doble de quienes se están formando y, además, contribuyen activamente al tejido productivo local, lo cual, según su criterio, deja fuera a los estudiantes en prácticas.
Esta deducción, dotada con un presupuesto inicial de seis millones de euros, tiene una previsión de beneficiar alrededor de 15.000 estudiantes cada año. Entre los motivos de la medida, el Ejecutivo regional destaca la alta tasa de inserción laboral de los titulados de FP en Madrid (más del 75 % de media), así como el deseo de que ningún joven tenga que elegir entre estudiar o trabajar.
Para aplicar la deducción, los beneficiarios tendrán que guardar los justificantes de pago de matrícula, acreditar la condición de estudiante y trabajador, y consignar los datos en la declaración de la renta autonómica del año fiscal correspondiente.