El Museo Nacional del Prado mantiene en agosto uno de sus planes nocturnos más especiales: El Prado de noche. El sábado 1 de agosto, el museo abrirá de nuevo sus puertas en horario de 20:30 a 23:30 con acceso totalmente gratuito y aforo limitado, una oportunidad única para recorrer las salas del edificio Villanueva fuera del horario habitual y disfrutar de una exposición inédita dedicada a Valeriano Domínguez Bécquer, hermano del famoso poeta romántico Gustavo Adolfo Bécquer. La entrada será libre hasta completar aforo, con último acceso a las 23:00 por la puerta de los Jerónimos, lo que convierte la cita en un plan muy atractivo para quienes buscan un plan cultural diferente en la noche madrileña.
La gran protagonista de esta apertura nocturna será Valeriano D. Bécquer (1834-1870): Los cuadros de costumbres, una muestra temporal que reúne por primera vez los ocho cuadros que el pintor realizó entre 1866 y 1867 como parte de un encargo destinado al antiguo Museo de la Trinidad. Tras la disolución de este museo, las obras pasaron al Prado y comenzaron a dispersarse al ser depositadas en distintas instituciones a partir de 1877, por lo que su reunión actual en una sola exposición constituye un acontecimiento excepcional. Para llevar a cabo el encargo, Valeriano recibió una pensión por Real Orden de 6 de febrero de 1865, que se extinguió en 1868 tras el derrocamiento de Isabel II, añadiendo un contexto histórico y político muy preciso al nacimiento de este conjunto de pinturas costumbristas.
La pintura de lo cotidiano
Se trata de uno de los mejores ejemplos de pintura costumbrista del siglo XIX en España, sin parangón en otros museos del país, tanto por la calidad técnica de las obras como por la mirada sincera y objetiva del artista, que convierte el conjunto en un capítulo fundamental del realismo pictórico español. La exposición tiene además un valor documental extraordinario: se conserva íntegramente la documentación generada con las descripciones de los cuadros realizadas por el propio Valeriano Bécquer, cuyos extractos han sido incorporados al recorrido expositivo. Gracias a esas descripciones, el visitante puede aproximarse a las escenas representadas no solo desde lo visual, sino también desde las palabras del artista, lo que refuerza la comprensión del mundo cotidiano, las costumbres y los tipos populares que protagonizan las obras.
La muestra se inserta en la sala 60 de la planta baja del edificio Villanueva, que en 2026 funciona como “almacén abierto”, un espacio vivo dedicado a los fondos del siglo XIX. Este marco permite contextualizar los cuadros de costumbres de Valeriano Bécquer en diálogo con otras obras del mismo período, y al mismo tiempo subraya la idea de que el museo pone a disposición del público colecciones habitualmente menos visibles. Durante El Prado de noche, la planta baja permanecerá abierta y ofrecerá un recorrido que comienza en la pintura románica y gótica, continúa por el Renacimiento y culmina en el siglo XIX, desplegando un itinerario compacto pero muy rico por diferentes épocas y estilos.
Un recorrido por el Prado de noche

En este recorrido nocturno se podrán contemplar obras emblemáticas de artistas como El Bosco, Van der Weyden, Sofonisba Anguissola, Fra Angelico, Patinir, Federico de Madrazo, Angelica Kauffmann, Aurelia Navarro, María Roësset, Fortuny o Goya, entre otros. Esta selección convierte la noche en una oportunidad para cruzar la historia de la pintura europea desde la Edad Media hasta el XIX, enlazando grandes maestros con nombres menos conocidos pero fundamentales para entender la evolución del arte. La visita permite, por tanto, combinar el descubrimiento de Valeriano Bécquer y la pintura costumbrista con la experiencia de reencontrarse con algunas de las obras más icónicas del Prado en un ambiente diferente al habitual.
Durante El Prado de noche, los visitantes podrán acceder de forma gratuita al contenido premium de La Guía del Prado y probar distintas experiencias desarrolladas específicamente para estas citas nocturnas. Una de las más llamativas es Photo Prado, una aplicación móvil que permite llevarse un testimonio fotográfico personalizado de la visita.
Photo Prado utiliza inteligencia artificial aplicada a la fotografía para integrar la silueta del visitante en espacios y obras icónicas del museo, generando composiciones personalizadas que incluyen un sello con la fecha de la visita.