Actualización: una primera versión de este artículo indicaba que el evento tendría lugar el sábado 6 de septiembre. Se trata de una errata porque el evento será el sábado 13 de septiembre.
La embarcación de la Virgen de la Alarilla volverá a navegar por las aguas del río Tajo el sábado 13 de septiembre. Esta procesión fluvial es la única de agua dulce en España y se celebra en Fuentidueña del Tajo desde hace más de 150 años.
Siguiendo la tradición, la virgen desciende más de 800 metros por el río Tajo, acompañada de sus devotos y precedida por unos nadadores que iluminan el camino con antorchas. En la oscuridad de la noche, destaca la barca en la que se desplaza la virgen, adornada con casi dos mil bombillas de colores. Además, los miembros de una peña local también la adoran en esta travesía con sus cantos y coreografías acuáticas.
La procesión fluvial de la Virgen de la Alarilla ha sido declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Hecho Cultural. Se celebra cada sábado anterior al segundo domingo de septiembre y tiene su origen en 1866, lo que la convierte en una señal de identidad para los habitantes de Fuentidueña del Tajo.
Fruto de la necesidad

La tradición de cruzar el río con la Virgen de la Alarilla no nació como un ritual religioso, sino como parte de un hecho histórico. En 1866, cuando el General Prim fracasó en su intento de derrocar a Isabel II en Madrid, huyó junto a sus tropas y pasó por Fuentidueña del Tajo.
Allí ordenó destruir el puente para evitar que sus perseguidores lo alcanzaran, de manera que los habitantes del municipio quedaron incomunicados. Para poder trasladar a la virgen, tuvieron que colocarla sobre una barca maroma, dando origen a esta tradición, que se ha repetido cada año excepto en 2020 debido a la pandemia.
Procesión, comida y fuegos

Cada año, los habitantes de Fuentidueña del Tajo esperan la llegada de esta procesión fluvial única. Gracias a la participación de las peñas y de los vecinos, esta tradición se mantiene viva y aúna el ritual religioso con la fiesta, las luces, los sonidos y espíritu de comunidad.
Antes de realizar su travesía por el río Tajo, la virgen recorre un itinerario a hombros de varones y jóvenes, hasta llegar a la ermita de la Virgen de la Alarilla. Tras un descanso para una comida campestre, las mujeres llevan la imagen hasta el puente nuevo, donde todo está preparado para la tradicional embarcación. Por último, la jornada culmina con un espectáculo de fuegos artificiales.