Hay tablaos flamencos en Madrid que resisten al envite de los tiempos. Es lo que ocurre cada tarde en Teatro Tablao Flamenco Torero, en pleno centro: la resistencia de un arte crudo con la alegría de una farra flamenca y la garra de los artistas que viven el arte a viva voz y a puro cuerpo. Sin micrófonos ni altavoces. Essential Flamenco se celebra todos los días y puedes adquirir aquí tus entradas.
Lo interesante de la propuesta es la cercanía, la intimidad que surge en este espacio abovedado de las entrañas de Madrid: no hay trampa ni cartón, los músicos, cantaores y cantaoras, bailaoras y bailaores, están a escasos centímetros de la audiencia. Y empieza la magia mientras resuena el arte en la cueva.

Eso sí, la experiencia empieza en la superficie, en planta a ras de calle, con una copa de bienvenida para calentar cuerpo y alma, mientras suenan clásicos del flamenco. Ya metidos en faena y con las seguiriyas, bulerías, fandangos y tientos en el cuerpo, toca bajar las escaleras hasta la cueva flamenca.
Poco antes del arranque del espectáculo, se ofrecerá una breve charla, de apenas quince minutos, que resume la historia del flamenco y sus raíces. De dónde viene, a dónde va. Y arranca, con fuerza, el espectáculo.

En esta cueva de ladrillo visto que cuenta con casi dos siglos de historia a sus espaldas, los artistas actúan y hacen suyo el escenario sin necesidad de amplificación: no hay micrófonos, no hay altavoces y, ojo, tampoco hay servicio. El flamenco sin interferencias, sin platos ni vasos chocando: solo flamenco. Todo es natural, íntimo, cercano y parte de lo más hondo de los artistas, del arte jondo.
La filosofía de Essential Flamenco se fundamenta en cinco pilares: autenticidad (con esa vuelta al flamenco primitivo “que llega a la raíz jonda y pura”, como definen sus creadores), respeto por el arte (ARTE en mayúsculas, con grandeza y elegancia, evitando ruidos que entorpezcan la experiencia), cercanía (de tú a tú, conectando con el duende), intimidad (pura conexión, el espectáculo envuelve al espectador) y vuelta a las raíces (sin maquinaria, adorno ni artificio).
Los nombres tras el espectáculo

La tramoya de este espectáculo flamenco la mueve la pasión de personalidades como Juan El Mistela, director artístico del show. Premio Nacional de la Crítica Flamenca, el mote le viene puesto por Farruco: “Eres como el vino andaluz Mistela, a veces dulce, a veces amargo, siempre con sentimiento”.
Juan El Mistela dirige un equipo del que forman parte Morenito de Íllora (cante), Jesús de Rosario (guitarra), Batio (violonchelo), Rafael Jiménez y Kike Jiménez (percusión) y las bailaoras y bailaores Andina de Bahía, José «El Bocadillo» y Luana Rubin.
En este rincón se desatan las pasiones, la energía abrumadora de los palos flamencos, de las bailaoras y los bailaores, del cajón, de la guitarra española… Pura farra.