Madrid ha activado este año la nueva tasa de basuras, una medida que afecta a propietarios de más de 1,5 millones de viviendas de la ciudad, después de una década sin aplicarse para particulares.
El recibo medio ronda los 130-140 euros anuales, aunque la cifra final puede variar significativamente según el barrio y el valor catastral de la vivienda. Por ejemplo, mientras en San Cristóbal (Villaverde) la tasa se sitúa en solo 45 €, en Recoletos supera los 430 €, y en El Plantío (Moncloa-Aravaca) llega a 574 €, lo que evidencia la disparidad en el reparto del nuevo tributo.
Frente a Madrid capital, otros grandes municipios de la Comunidad presentan importes mucho más moderados: en Getafe la tasa media para una vivienda es de 49 €, y en Valdemoro alcanza los 159 €, lo que convierte a Madrid en una de las ciudades con tasa más elevadas de la región.
Cómo se calcula la tasa de basuras

El cálculo en la capital tiene tres componentes: una tarifa básica (81% del total, vinculada al valor catastral del inmueble), una tarifa variable por generación y calidad en la separación de los residuos (hasta un 19% adicional), y un coeficiente que premia o penaliza según los resultados medioambientales del barrio.
Con los datos vistos anteriormente, una vivienda de valor catastral de 120.000 € en el barrio de Imperial, en Arganzuela, supondrá la siguiente cuantía:
- Cuota = TB + (TG x CCS) → Cuota = 119,14 € + (6 € x 1,70) = 129,34 €
El pago del recibo es único y anual, y se recibirá por carta individualizada, con un plazo de dos meses para abonar la cantidad correspondiente desde la notificación; los años siguientes se tramitará por matrícula. Quedan exentos del pago trasteros, garajes vinculados a la vivienda, solares y edificios en estado de ruina o sin uso. Las viviendas vacías o locales sin actividad solo pagarán servicio de disponibilidad, previa justificación anual.
Esta tasa responde a la Ley 7/2022 para una economía circular, que obliga a los municipios a avanzar en la reutilización y reciclaje de residuos y que en 2025 sitúa el objetivo en el 55%. Para los propietarios de Madrid, el recibo puede suponer una diferencia de más de 500 euros según el barrio.
Esta forma de aplicar la nueva tasa ha sido criticada por grupos como Más Madrid por incentivar poco el reciclaje y por considerar mayormente el valor del inmueble más que el coste de los residuos generados, lo que según asociaciones de consumidores como la OCU repercute en una fórmula desequilibrada y poco justa.