Este fin de semana, el cielo de Fuenlabrada se convertirá en un lienzo de luz. El Ayuntamiento ha incorporado a su programación de verano un espectáculo nocturno con 150 drones que pintarán figuras en movimiento sobre el Parque del Lago de Loranca, en una cita gratuita y abierta a todo el mundo. El show tendrá lugar el sábado 11 de julio, a las 23:59 h, una hora elegida casi como guiño: justo al filo de la medianoche, cuando la oscuridad es total y cualquier punto de luz se hace protagonista.
El hilo conductor del espectáculo será la naturaleza. Durante unos minutos, los drones dibujarán en el cielo formas que remiten a elementos naturales: siluetas de árboles, hojas, animales, ondas de agua o constelaciones que dialogan con el entorno del propio parque. La tecnología se pone al servicio de un relato visual que intenta conectar el espacio verde de Loranca con un firmamento en movimiento, como si las orillas del lago se extendieran hacia arriba.
150 drones, un cielo coreografiado

La escala del montaje es importante: 150 drones volando de manera sincronizada permiten crear figuras complejas, volúmenes y cambios de escena que van mucho más allá de un logo flotando en el aire. Cada aparato actúa como un píxel luminoso en un gran panel en movimiento, coordinado por un software que marca posición, altura, color y ritmo de cada unidad.
El resultado son imágenes que aparecen, se transforman y desaparecen, como si el cielo nocturno fuera una pantalla gigante. Desde la orilla del lago, las familias, grupos de amigos y vecinos verán cómo las formas se encadenan en una pequeña narración visual con principio y final: no es un fuego artificial estático, sino una narración dibujada con luz.
Gratis y al aire libre en Loranca
Uno de los atractivos del evento es que es completamente gratuito. No habrá entradas ni zonas reservadas: bastará con acercarse al Parque del Lago de Loranca y encontrar un buen sitio desde el que mirar. El lugar elegido tiene lógica: es amplio, está acostumbrado a acoger actividades al aire libre y ofrece un entorno seguro para que el público se distribuya alrededor del agua y los paseos.
El horario —las 23:59 h— permite que el parque esté ya en plena oscuridad, pero también que las familias puedan llegar con tiempo, pasear, cenar algo cerca o simplemente buscar un espacio cómodo en el césped antes de que empiece el espectáculo. Es el tipo de plan que se disfruta sin demasiada logística: nada de hacer cola, nada de buscar asiento, solo elegir punto de vista.