El Ayuntamiento de Parla ha decidido ponerse serio con quienes siguen dejando bolsas de basura fuera del contenedor o depositando residuos donde no toca. Según ha explicado la concejala de Limpieza Viaria y Recogida de Basuras, Gema Isabel, el nuevo contrato de limpieza incluye la instalación de cámaras de videovigilancia en los llamados “puntos negros” de suciedad del municipio, con sanciones que pueden llegar hasta los 2.000 euros para las conductas más graves.
El objetivo, insisten desde el Consistorio y desde el servicio de limpieza, no es “cazar” vecinos, sino acabar con un problema que genera unas 2.000 incidencias a la semana en forma de bolsas tiradas en la calle, contenedores rodeados de residuos y zonas degradadas.
20 puntos bajo vigilancia y hasta 2.000 € de multa
El plan municipal se centrará en 20 puntos concretos repartidos por la ciudad, identificados como las zonas donde más se incumplen las ordenanzas de residuos: vecinos que dejan las bolsas en el suelo, colchones o muebles abandonados junto a los contenedores o escombros en plena vía pública. En estos enclaves se instalarán cámaras que funcionarán en coordinación con la Policía Local para poder identificar a los infractores y aplicar las sanciones previstas en la normativa, que en los casos más graves pueden alcanzar los 2.000 euros. La concejala subraya que el refuerzo sancionador se apoyará en campañas informativas y en la propia presencia de los dispositivos, confiando en que el simple hecho de saber que hay cámaras reduzca los comportamientos incívicos.
La videovigilancia es solo una de las patas del nuevo contrato de limpieza viaria y recogida de basuras, que entra en vigor el 1 de febrero y estará vigente durante 11 años con un importe global de 207 millones de euros. El servicio lo prestará una UTE formada por Urbaser y FCC y supondrá un aumento de plantilla de 250 a 280 trabajadores, contratados con criterios sociales, además de la incorporación de nueva maquinaria específica: máquinas quita‑chicles, fregadoras y lava‑aceras, hidrolimpiadoras, barredoras con vapor y vehículos más modernos para la recogida.
Reciclaje, app de avisos y puntos limpios
El Ayuntamiento destaca además otras novedades asociadas al contrato, como la puesta en marcha de vehículos itinerantes en los que los vecinos podrán reciclar envases y recibir a cambio descuentos para comprar en el comercio local. Se implantará una aplicación móvil para que la ciudadanía pueda comunicar incidencias de limpieza o solicitar la recogida de enseres, así como medidores de llenado en papeleras para optimizar las rutas y el trabajo diario de los operarios. El servicio de puntos limpios combinará instalaciones fijas con un punto limpio móvil que funcionará todos los días de la semana, reforzando la recogida separada de residuos especiales.
Tanto el equipo de gobierno como los responsables técnicos repiten la misma idea: el esfuerzo económico y de medios no sirve de nada si no va acompañado de un cambio de hábitos. Por eso, el Ayuntamiento de Parla vincula el despliegue de cámaras a una apuesta más amplia por la educación ambiental, las campañas de concienciación y los incentivos al reciclaje, pero dejando claro que las ordenanzas se van a aplicar con firmeza. En palabras de la concejala Gema Isabel, el reto es que “las calles reflejen el esfuerzo que se hace en limpieza” y que quienes cumplen no paguen las consecuencias del comportamiento de una minoría.
