Madrid sumará en 2027 un nuevo nudo de transporte clave: el intercambiador de Conde de Casal, que conectará la línea 6 de Metro con la futura ampliación de la línea 11, según datos del Consorcio Regional de Transportes. La infraestructura, situada en la plaza de Conde de Casal (distrito de Retiro), estará lista en el primer semestre de 2027 y contará con un aparcamiento para unas 750 bicicletas, en línea con las nuevas políticas de movilidad municipales y regionales.
El nuevo intercambiador se construye bajo el paso inferior de la avenida del Mediterráneo con la A‑3, en pleno acceso a Madrid desde Valencia, uno de los puntos con más tráfico de entrada a la capital. La Comunidad de Madrid subraya que su puesta en marcha permitirá ordenar las paradas de autobuses urbanos e interurbanos hoy dispersas en la zona y aliviar los atascos recurrentes en la plaza de Conde de Casal y en la propia autovía.
Cómo será por dentro: dársenas, niveles y conexión 6–11
El futuro intercambiador dispondrá de un área intermodal en superficie de unos 3.000 metros cuadrados y 13 dársenas para autobuses urbanos de la EMT y líneas interurbanas, donde se reordenarán hasta 24 rutas (ocho urbanas y dieciséis interurbanas).
Los cálculos del Consorcio Regional de Transportes sitúan en más de 65.000 los usuarios diarios que utilizarán el nuevo nodo, lo que lo sitúa al nivel de intercambiadores como Plaza Elíptica, Moncloa o Avenida de América.
El diseño del intercambiador de Conde de Casal no ha sido una decisión inmediata. Desde los primeros estudios se manejaron varias alternativas sobre cómo encajar las dársenas de autobús, los accesos a Metro y los flujos peatonales en un entorno tan complejo como la M‑30 y la A‑3. Entre las propuestas se barajaron soluciones más compactas, con menos niveles bajo rasante, y otras que desplazaban parte de las dársenas hacia laterales de la plaza, pero finalmente las administraciones optaron por el esquema actual que se ha diseñado con un gran vestíbulo central y seis plantas subterráneas.
Calendario de obras
Según la información oficial de la Comunidad de Madrid, las obras bajo rasante vinculadas a la ampliación de la línea 11 comenzaron en febrero de 2025 y ya superan el 30–50% de ejecución, mientras que la apertura del intercambiador se fija en el primer semestre de 2027. El nuevo nodo se sumará a los grandes intercambiadores ya existentes en la región (Plaza de Castilla, Príncipe Pío, Moncloa, Avenida de América, Plaza Elíptica y Valdebebas), completando la red de grandes puntos de intercambio que las autoridades autonómicas utilizan como pieza central de su modelo de movilidad metropolitana.