La Comunidad de Madrid ha remitido una carta a los 179 ayuntamientos de la región instándoles a activar medidas preventivas ante la llegada del otoño, una estación que históricamente concentra episodios de lluvias torrenciales. El escrito, firmado por la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112), recuerda a los consistorios la obligación de contar con un plan local de emergencias, revisar la red de colectores, limpiar sumideros e imbornales, señalizar zonas inundables y prohibir el estacionamiento de vehículos en márgenes de ríos y cauces secos.
Las recomendaciones se enmarcan en el Plan Especial de Protección Civil ante el riesgo de inundaciones en la Comunidad de Madrid (INUNCAM), que localiza las zonas susceptibles de anegarse, organiza los cuerpos de emergencia y define las fases de riesgo. En caso de alerta extrema, la Comunidad puede activar el sistema de mensajes masivos ES-Alert, tal como hizo en septiembre de 2023 durante la DANA que afectó al suroeste de la región.
En el ámbito doméstico, la ASEM112 recomienda mantener tejados, bajantes y desagües despejados, proteger las puertas de acceso exterior ante lluvias intensas, desconectar los suministros eléctricos y subir a las plantas altas de la vivienda si el agua amenaza con acumularse en los bajos. Alejarse de barrancos y cauces de ríos, y evitar cruzar zonas inundadas son también medidas prioritarias.
El kit básico de emergencia, clave para una evacuación segura
La recomendación más práctica del comunicado es preparar un kit básico de emergencia listo para llevarse en caso de evacuación. Debe incluir documentación personal, medicamentos de uso habitual, una linterna, comida y agua para varios días, y una radio a pilas, fundamental si los suministros eléctricos fallan. El teléfono debe mantenerse cargado en todo momento.
Durante la emergencia, la ASEM112 pide usar el 112 únicamente en situaciones de peligro real para no colapsar las líneas. Una vez que el fenómeno meteorológico remita, conviene revisar posibles daños en la vivienda, comprobar el estado de los suministros de luz, agua y gas, y sacar a la calle los enseres afectados sin obstaculizar el tránsito.
Canal de Isabel II se suma a la iniciativa con una comunicación propia a los municipios en la que informa del refuerzo de la vigilancia sobre las redes de drenaje urbano y las labores de limpieza e inspección de alcantarillado, colectores e imbornales. La empresa pública advierte además de que la acumulación de hojas y residuos sobre las rejillas puede dificultar la evacuación del agua y provocar encharcamientos.