Para sobrevivir al verano en Madrid hay que conocer bien lo que la Comunidad puede oferecer. Las piscinas de la capital son un alivio diario, pero a veces no suficiciente, hay que salir de la M30 para poder encontrar las joyas que consiguen sobrellevar los 40 º C, aunque sea solo el fin de semana.
Entre estos alivios veraniegos está el área recreativa de Riosequillo que se encuentra en Buitrago de Lozoya, junto al embalse del mismo nombre, a la altura del km 74 de la A‑1. El complejo nació en 1993 y presume de una lámina de agua de unos 4.500 m², lo que la sitúa entre las piscinas naturales más grandes de España, con un aforo diario de más de 2.300 personas y amplias praderas de césped, sombras, zonas deportivas y piscina infantil.
La nueva temporada arrancará el 30 de junio, con apertura diaria de martes a domingo durante los meses fuertes del verano, siguiendo el esquema que en los últimos años ha llevado la piscina hasta finales de agosto. Entre semana, el recinto abre de 11:00 a 20:00, mientras que los sábados, domingos y festivos amplía ligeramente su horario, adelantando la apertura a las 10:30 y cerrando en torno a las 20:30, para exprimir al máximo las horas de sol.
Precios y cómo conseguir entradas

El acceso a Riosequillo sigue siendo de pago, con precios que varían según el día y el perfil del visitante, y con entradas que se compran exclusivamente en taquilla, por riguroso orden de llegada. Las tarifas orientativas de las últimas temporadas marcan una entrada general de alrededor de 9 euros de martes a viernes y 14 euros los fines de semana y festivos, con precios reducidos (en torno a 6–10 euros) para menores, mayores, personas con discapacidad, familias numerosas y grupos, mientras que los menores de 3 años entran gratis.
El complejo de Riosequillo es, además de una piscina inmensa, un área recreativa completa pensada para pasar el día. Cuenta con la gran piscina principal, una piscina infantil independiente, extensas zonas de césped con sombra, chiringuito/bar‑cafetería, vestuarios, duchas, zonas deportivas y un amplio aparcamiento gratuito junto al recinto, a unos 2 km del casco histórico de Buitrago. Desde allí, muchos visitantes aprovechan para combinar el baño con un paseo por el precioso recinto amurallado del pueblo, al que se puede ir y volver durante el día mostrando la entrada.
Cómo llegar desde Madrid
Llegar desde la capital basta con tomar la A‑1 en dirección Burgos y salir por la salida 74 (o la 72 los fines de semana, según el estado del tráfico y la señalización), siguiendo después los carteles que indican Área recreativa de Riosequillo.
En transporte público, la opción más habitual es combinar Cercanías o Metro hasta Plaza de Castilla y allí coger un autobús interurbano hacia Buitrago de Lozoya, desde donde se puede llegar andando (unos 20–25 minutos) o en taxi hasta la piscina.
Conviene llegar pronto, sobre todo los sábados y domingos de julio y agosto, prever comida y agua, aunque el bar del recinto suele funcionar durante todo el horario de baño. No hay venta online: las más de 2.300 entradas diarias se despachan en ventanilla, y una vez completado el aforo solo se permite el acceso cuando sale gente, así que organizar la escapada con un poco de margen es casi obligatorio.