Tras más de 50 años de actividad en la ciudad, Móstoles se despide de una de sus fábricas más emblemáticas: Frutos Secos Medina. La planta ha cerrado tras la incorporación de Borges Agricultural & Industrial Nuts, que ha reorganizado la empresa.
Así, el centro de producción de Móstoles, situado en la calle Puerto Línea 1, cesa su actividad, con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a más de 100 trabajadores. La medida ha sido fruto de una negociación consensuada y responde a un plan de optimización.
Según el grupo Borges Medina Foods Company, las infraestructuras del sur de Madrid necesitaban una inversión masiva, lo que suponía un coste demasiado alto, y han preferido evitarlo y concentrar sus recursos en otros centros del país.
De los churros a los frutos secos

Frutos Secos Medina nació en 1960 como una churrería local de dos hermanos, Antonio y José Luis. A mediados de los 80 inauguraron su fábrica y, poco a poco, se dirigieron al sector de los aperitivos, hasta especializarse en los frutos secos.
En septiembre de 2025, Frutos Secos Medina firmó la alianza con Borges, uniendo sus marcas para consolidarse como un operador líder en el sector de los frutos secos, frutas desecadas y snacks.
Ambas compartían una misma visión de futuro y deseaban mantener la calidad y excelencia consolidada a lo largo del tiempo. Entre sus productos, destacan los frutos secos tostados y con sal, los cócteles y combinados para el picoteo, las pipas de la firma Mr Pipón y una gama de cultivo ecológico.
Los centros de Tarragona y Valencia

Ahora, Móstoles dice adiós a su fábrica y al origen de la empresa, dejando como centros de operaciones a Tarragona y Valencia, donde se ha repartido la maquinaria procedente del sur de Madrid.
En la empresa esperan que este cambio tenga un impacto positivo, pues ha supuesto un incremento de la plantilla de empleados de Reus (Tarragona). Además, la sede de Náquera (Valencia) acaba de poner en marcha una nueva línea de maíz frito, que promete ser una inversión relevante para la marca.