«Para esta noche y mañana se prevé una intrusión de polvo sahariano. Así que si llueve algo será barro». Con este mensaje en redes sociales informaba este lunes la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) de las previsiones meteorológicas para este arranque de semana, en el que el fenómeno significativo previsto para este martes 3 de marzo son cielos turbios por calima en toda la Comunidad de Madrid.
Al polvo en suspensión se le sumarán «precipitaciones débiles y dispersas que podrían ir acompañadas de barro», que está previsto que afecten a la Sierra por la mañana y se vayan extendiendo al resto de la Comunidad de Madrid por la tarde.
Esta situación, según las previsiones de la Aemet, se mantendrá también durante el miércoles 4 de marzo: para esa jornada se prevén, además de los cielos turbios por calima, precipitaciones débiles o localmente moderadas por la tarde, que pueden ir acompañadas de barro y de tormentas ocasionales.
Esas tormentas podrán ser localmente fuertes en el centro de la Comunidad y en la Sierra –donde también se podrán registrar nieblas vespertinas dispersas–.
La calima y la calidad del aire en Madrid
La intrusión de polvo mineral procedente del desierto sahariano tiene impacto en «sectores tan diferenciados como la salud, agricultura, transporte terrestre y aéreo o la energía solar», señala la Aemet, que proporciona en este enlace diferentes recursos para consultar las predicciones de polvo en suspensión.
Otro de los aspectos sobre los que repercute el polvo sahariano es la calidad del aire y, por ende, en la salud. Según el portal del Ayuntamiento de Madrid, en el momento de escribir este artículo la calidad del aire es regular en 19 de los 21 distritos de Madrid: Vicálvaro, Villaverde, Villa y Puente de Vallecas, Usera, Carabanchel, Latina, Arganzuela, Moratalaz, Retiro, Centro, Ciudad Lineal, Chamberí, Tetuán, Chamartín, Salamanca, San Blas-Canillejas, Hortaleza y Barajas.
Fuencarral-El Pardo y Moncloa-Aravaca (y este último solo en una de sus zonas) son los dos único distritos de la capital en los que tiene la consideración de «bueno».
Ante estos episodios, las recomendaciones pasan por aconsejar el uso de mascarilla –especialmente en el caso de personas con problemas respiratorios–, reducir actividades con esfuerzo físico al aire libre o usar el transporte público para no contribuir a la contaminación.