Tras cuatro meses de calor, el tiempo ha decido cambiar casi de un día para otro. Por delante están las pocas semanas al año en las que las chaquetas de entretiempo tienen sentido en Madrid, porque por fin la ciudad encara un cambio de temperaturas que parece querer quedarse.
Tras un día de lluvia y varios días con ambiente más estable, la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología apunta a una elevada probabilidad de lluvia en la capital desde el viernes 2 y hasta al menos el domingo 4 de octubre, con un 100% de posibilidad de precipitaciones el sábado y un 95% el domingo, según la evolución prevista.
La vuelta de la lluvia llegará acompañada de cielos cubiertos y de un descenso de las temperaturas máximas. Aunque todavía falta para el fin de semana y la intensidad exacta de las precipitaciones puede variar, los modelos sitúan a Madrid en un escenario claramente más húmedo y otoñal que el vivido durante los últimos días de septiembre.
Lluvia prevista para el primer fin de semana de octubre

La predicción de AEMET para Madrid señala un aumento progresivo de la inestabilidad durante la segunda mitad de la semana. El jueves 1 de octubre ya aparece con una probabilidad de precipitación que puede alcanzar el 45%, mientras que el viernes 2 se eleva hasta el 95% en algunos tramos de la jornada.
El sábado 3 de octubre es, por ahora, el día con el pronóstico más claro: la probabilidad de lluvia alcanza el 100% durante las horas centrales del día. El domingo 4 se mantendría también un escenario muy inestable, con una probabilidad de precipitación del 95%.
Esta previsión no significa que vaya a llover sin parar en toda la Comunidad de Madrid ni durante las 24 horas del día. El porcentaje se refiere a la probabilidad de que se produzcan precipitaciones en el municipio de Madrid durante los intervalos indicados. La cantidad de agua, la duración de los chubascos y el reparto por barrios pueden variar conforme se acerque el fin de semana.
Temperaturas más bajas y ambiente de otoño
Además de la lluvia, el cambio de tiempo traerá un descenso de los termómetros. Las máximas podrían quedarse en torno a los 21 o 22 ºC durante el fin de semana, una diferencia notable respecto a los valores más altos registrados en jornadas recientes.
El cielo gris, la humedad y la llegada de lluvias harán que la sensación térmica sea más fresca, especialmente por la mañana y al final de la tarde. Será un cambio típico de transición hacia octubre: menos calor, más nubosidad y necesidad de recuperar chaqueta, paraguas o chubasquero para los planes al aire libre.
Las temperaturas mínimas también tenderán a bajar, aunque el descenso será más perceptible en la Sierra, donde la lluvia y las nubes pueden dejar un ambiente bastante más fresco que en el centro de la capital. Quienes tengan previsto hacer senderismo, acudir a pueblos de montaña o desplazarse por zonas altas de la Comunidad deberían revisar la previsión específica de su destino antes de salir.