En el puente de mayo, Alcalá de Henares vuelve a mirar mucho más atrás de Cervantes y se instala de lleno en el Imperio. La ciudad complutense viaja de nuevo a la Antigua Roma con una nueva edición de Complutum Renacida, una fiesta histórica que convierte el yacimiento romano y el entorno de las murallas en una villa viva: mercado, tabernas, desfiles, campamentos militares y combates de gladiadores durante varios días seguidos.
El epicentro de la celebración se reparte entre el yacimiento de Complutum y el cinturón amurallado. Allí se instala un Gran Mercado Romano, del 30 de abril al 3 de mayo, con decenas de puestos de artesanía, gastronomía y oficios antiguos: joyas inspiradas en la orfebrería clásica, cerámica, cuero, ungüentos, juguetes de madera y productos de alimentación que se sirven en tabernas y tascas con panes de hogaza, embutidos, vinos y dulces “a la manera” de entonces.
Todo se envuelve con estandartes, columnas, tiendas de campaña, inscripciones en latín y comerciantes vestidos de tunicados, patricios o esclavos, de modo que el paseo por el mercado se parece más a cruzar una escenografía cinematográfica que a ir de compras.
Mercado y campamento romano en Alcalá

La ciudad se llenará además de recreaciones históricas. Más de 100 recreadores darán forma a la antigua Roma complutense, con especial protagonismo del Campamento Romano previsto para los días 2 y 3 de mayo: un despliegue de tiendas, estandartes y armamento donde las legiones mostrarán cómo vivían, se entrenaban y combatían los soldados. Habrá desfiles militares, maniobras en formación, explicaciones sobre tácticas como la formación en tortuga y presentaciones guiadas del equipo de un legionario, desde el casco y el escudo hasta el gladius.
A todo ello se suman los siempre espectaculares combates de gladiadores, teatralizados en pequeños anfiteatros provisionales y en el impresionante Gran Circus Maximus, un espacio escénico que recrea la atmósfera de los grandes juegos romanos. Entre choques de escudos y exhibiciones de destreza, los narradores explican quiénes eran realmente estos luchadores, qué tipos de gladiadores existían y qué papel tenían en el ocio del Imperio, desmontando algunos tópicos de película.
Complutum Renacida no se queda en el combate y el mercado. Durante los días de fiesta, plazas y rincones del casco histórico acogen teatro, cuentacuentos, talleres y demostraciones de vida cotidiana: matrimonios y rituales romanos, talleres de escritura con cálamo en tablillas de cera, juegos infantiles de época, peinados y moda, o pequeñas lecciones sobre la religión y las supersticiones de la época. Las familias encuentran gymkanas, talleres para fabricar escudos o coronas de laurel y actividades de mosaico, que convierten la visita en una inmersión didáctica más que en un simple paseo entre puestos.