La visita del papa León XIV a Madrid dejará una huella tangible y permanente en el paisaje urbano de la ciudad, y será en forma de una gran cruz: el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha anunciado que la gran figura religiosa de 25 metros que presidió la vigilia del papa del pasado 6 de junio en la plaza de Lima se conservará como un «testimonio permanente» de su visita.
El anuncio se ha producido este lunes, en el contexto de la recepción en el Palacio de Cibeles de las entidades que han organizado el viaje apostólico de León XIV a la capital. Y según publica El País, la petición parte de la organización ultraconservadora Hazte Oír, que ha recogido más de 40.000 firmas para conservarla.
En palabras del alcalde, dará fe tanto de «unos días inolvidables» como de «las raíces cristianas de Madrid y de la sociedad madrileña». Por el momento, el Ayuntamiento de Madrid está estudiando su ubicación: se quiere mantener en la misma plaza, algo que los estudios preliminares indican que sería posible, pero no está confirmado que esa vaya a ser su ubicación definitiva.
Los escenarios del papa en su visita a Madrid
El de la plaza de Lima fue uno de los seis escenarios diseñados por las arquitectas Concha Sánchez Maíllo y Cristina del Río Villegas, de CC Arquitectos, para la visita del pontífice a la ciudad de Madrid.
Para el de la vigilia con jóvenes, celebrado en este enclave entre Chamartín y Tetuán, apostaron por un escenario creado específicamente para la ocasión, a modo de anfiteatro urbano aprovechando la propia orografía de la Castellana.
Desde uno de los laterales del escenario y presidiendo el acto –al que, por cierto, acudieron unas 500.000 personas según datos de la Delegación del Gobierno–, se ubicó esta gran cruz de más de 20 metros de altura.