Las obras en la calle de Tenerife, una arteria clave del distrito de Tetuán, ya están en su recta final. Este otoño, el vecindario podrá disfrutar de un entorno renovado y dedicado al tránsito peatonal, tras una inversión municipal de 615.000 euros que ha permitido transformar más de 600 metros cuadrados en una zona estancial pensada para el paseo y la convivencia.
La actuación abarca seis manzanas, entre las calles de Carnicer y Castilla, divididas en tres tramos con tratamientos diferenciados según sus características previas. El primero consolida una peatonalización provisional que ya se había implantado con el plan Madrid 360; el segundo introduce un nuevo tramo cerrado al tráfico; y el tercero adopta una plataforma única que prioriza al peatón sin eliminar del todo la circulación rodada, permitiendo solo accesos imprescindibles como garajes o vehículos de emergencia.
Pavimento, alumbrado y vegetación

El proyecto no se ha limitado a cerrar el paso a coches. Se ha ejecutado una renovación integral del pavimento, que ahora combina adoquines en tonos ceniza y arena con asfalto impreso en las zonas de plataforma única. Las aceras lucen baldosa hidráulica, diferenciada con botones táctiles para mejorar la accesibilidad.
El rediseño también ha afectado a las infraestructuras subterráneas, como el sistema de recogida de aguas pluviales o la red de hidrantes, y ha dado un nuevo aire al mobiliario urbano, con cinco farolas tipo Villa, bancos y la friolera de siete nuevos árboles.