Chema Madoz regresa a Madrid con nuevas fotografías que vuelven a interpelar a lo cotidiano. La Galería Elvira González presentará el próximo 5 de mayo, en el marco del Festival PHotoESPAÑA, su quinta exposición individual en este espacio, con obra reciente realizada entre 2024 y 2025.
Chema Madoz (Madrid, 1958) es una figura central de la fotografía contemporánea española, reconocido por convertir objetos corrientes en imágenes de fuerte carga conceptual. Desde los años noventa ha desarrollado un lenguaje propio que toma el objeto cotidiano como punto de partida para construir escenas que parecen sencillas pero esconden múltiples significados. No trabaja desde la anécdota, sino desde un tipo de poesía visual que invita a mirar dos veces aquello que creemos entender a la primera. Su trayectoria está avalada por hitos como la retrospectiva Objetos 1990–1999 en el Museo Reina Sofía, la primera dedicada en vida a un fotógrafo español en el centro, o el Premio Nacional de Fotografía, que recibió en el año 2000 junto al premio PHotoESPAÑA ese mismo año.
Una nueva serie para mirar de otra manera

La exposición en la Galería Elvira González reúne obras recientes realizadas entre 2024 y 2025, todas fieles a su método: imágenes en blanco y negro construidas a partir de objetos cotidianos, fotografiados en su estudio con luz natural. Nada está improvisado, pero tampoco parte de una idea cerrada. Madoz trabaja desde el hallazgo, de forma muy intuitiva, hasta conseguir que un objeto se convierta en otra cosa. Como él mismo ha explicado, le interesa la idea de descubrimiento, de detectar el misterio que se esconde en lo aparentemente normal y convertirlo en una imagen que condense ese extrañamiento.
En sus fotografías no hay manipulación digital escandalosa ni efectos de posproducción; el truco está en la construcción física de las escenas, en la elección del ángulo, la luz y el momento exacto del disparo. Es un trabajo paciente, casi artesano, en el que el estudio funciona como laboratorio y escenario a la vez.