«Vanguardia o morir» es el lema de Dabiz Muñoz, que ha aprovechado su ponencia en Madrid Fusión 2026 para presentar Metamorfosis, el menú más radical que ha concebido hasta ahora para DiverXO, donde cocina sólida y “cocina líquida” están al mismo nivel. El resultado es una experiencia gastronómica que rompe incluso con la idea clásica de maridaje… y que dispara el precio a cifras casi prohibidas para la mayoría de los bolsillos.
Metamorfosis llega después de años de investigación y aprendizaje, en los que Muñoz y su equipo han trabajado con fermentaciones, bebidas 0,0 y técnicas propias de coctelería y sumillería avanzada. La gran ruptura conceptual es que el “menú líquido” no acompaña a los platos, sino que se plantea como entidad propia, diseñada para provocar «una montaña rusa» de sabores sin recurrir a azúcares ni a la sensación dulce tradicional. El cocinero ha insistido en su ponencia en que no quiere “un maridaje que complete el menú”, sino dos menús paralelos, uno sólido y otro líquido, que dialogan entre sí y se toman prácticamente al mismo tiempo.
Así será la experiencia Metamorfosis en DiverXO

En Madrid Fusión, Muñoz ha mostrado parte de los pases que formarán el nuevo menú, que empezará a servirse en DiverXO a lo largo de febrero. Habla de “máxima expresión” de su cocina, un relato en el que platos, bebidas fermentadas y elaboraciones líquidas se entrelazan para construir un único viaje, pensado al milímetro para que nada resulte accesorio. La experiencia se puede vivir de tres formas: menú sólido completo con la mitad del líquido, menú líquido completo con la mitad del sólido o ambos menús íntegros, opción que representa el concepto más extremo de la propuesta.
El precio del nuevo menú DiverXO
El giro revolucionario viene acompañado de una subida de precio que confirma a DiverXO como uno de los restaurantes más caros del mundo. Cada menú (el sólido y el líquido) cuesta 450 euros, de modo que la experiencia completa, probando ambos en paralelo, se dispara hasta unos 900 euros por persona, sin contar otros extras.
Muñoz ha defendido en varias ocasiones que un restaurante de ese nivel “tiene que costar ese precio” por el tamaño del equipo, la complejidad técnica y el nivel de creatividad que exige mantener DiverXO en lo más alto del panorama internacional.