Este sábado 22 de noviembre a partir de las 6h, y después de cerca de 1.200 días de obras, la línea 7B de metro volverá a prestar servicio a los 120.000 viajeros diarios que utilizan el servicio entre las estaciones de Barrio del Puerto, Coslada Central, La Rambla, San Fernando, Jarama, Henares y Hospital del Henares.
Durante los más de tres años en los que esta problemática línea ha permanecido parcialmente cerrada, la Dirección General de Infraestructuras ha llevado a cabo trabajos de consolidación y reparación para garantizar la seguridad de la infraestructura, fin al que se han destinado 171, 2 millones de euros.
Esa inseguridad que se trata de solventar ha estado ligada a la historia de la línea 7B de metro desde su origen, hace casi dos décadas –como recoge una cronología realizada por la Plataforma de Afectados Metro L7B (PAML7B)– y los vecinos y vecinas la llevan sufriendo desde entonces, con consecuencias como desalojos y derribos de sus viviendas, además de otras secuelas de carácter psicológico.
La noticia ha sido recibida con moderado optimismo por parte del alcalde de Coslada, Ángel Viveros: «Estamos contentos, pero vamos a estar muy vigilantes de que la obra cumpla con todos los requisitos», ha comentado en declaraciones al respecto recogidas por Diario de Coslada.
Los afectados por la línea L7B, críticos con la gestión
Aunque desde la Comunidad de Madrid afirman que «la asistencia a los vecinos afectados ha sido una de las grandes prioridades» –en ese sentido se creó en 2022 una Oficina de Atención que gestiona trámites como indemnizaciones y realojos– agrupaciones como la Asociación Vecinal de Personas Afectadas por Metro L7B y la PAML7B se muestran críticas con la gestión de la L7B y denuncian falta de soluciones.
De hecho, hace apenas unos días, ante el anuncio de un acto oficial para la reapertura del suburbano, una de ellas contestaba con la convocatoria de una concentración: «Quieren dar carpetazo al tema y actuar como si no pasara nada. No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras nos entierran con el metro», reza la publicación.
Y es que los problemas para los afectados continúan: vecinos de San Fernando de Henares que viven en la zona en que se han desarrollado las obras denuncian en este vídeo que «las casas están llenas de afecciones [como grietas o inclinaciones] y no se ponen en contacto con nosotros. No sabemos qué va a pasar con nuestras viviendas».