Dentro del nuevo paquete de actuaciones con el que Adif Alta Velocidad está transformando Puerta de Atocha, el centro de Madrid está a punto de estrenar un nuevo macroaparcamiento pegado a su gran puerta ferroviaria. La empresa de transportes encara la recta final de las obras del aparcamiento modular de Puerta de Atocha-Almudena Grandes, que sumará 1.283 plazas y se convertirá en uno de los mayores garajes del corazón de la ciudad. Concebido para acompañar la transformación integral de la estación y ordenar el caótico tráfico en su entorno, este nuevo recinto nace con la vocación de absorber parte del aparcamiento que se pierde por las obras.
El nuevoparking se organiza en dos edificios modulares: el P3A, ya parcialmente operativo, y el P3B, en su fase final de construcción. El primero tiene 4 niveles y 493 plazas, de las cuales 42 están reservadas para personas con movilidad reducida y cuentan con recorridos accesibles hasta la estación. Mientras que el P3B, de mayor superficie, se reparte en tres plantas más una amplia zona exterior y aportará otras 790 plazas.
Un aparcamiento desmontable y con placas solares
Una de las claves del proyecto es su carácter modular y reutilizable. La estructura se ha levantado con elementos prefabricados metálicos, fabricados íntegramente en taller y montados en obra sin soldaduras, de forma que el conjunto se puede desmontar con relativa facilidad y reutilizar en otro emplazamiento si las necesidades de la estación cambian en el futuro.
La sostenibilidad es el otro gran pilar. Las cubiertas de ambos módulos se han convertido en un parque fotovoltaico que alimenta los 60 puntos de recarga para vehículos eléctricos instalados en el recinto y contribuye al autoconsumo energético del conjunto. Además, segñun informa Adif, se han renovado las instalaciones de saneamiento, electricidad, iluminación, telecomunicaciones y protección contra incendios, incorporando vegetación y medidas de eficiencia que alinean el proyecto con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El recinto contará con cuatro accesos principales de entrada y salida: dos conectados a la gran rampa de acceso rodado existente y otros dos enlazados directamente con la calle Antonio Nebrija. En el interior se han distribuido diez núcleos de comunicación vertical, todos con escaleras fijas y, en tres de ellos, módulos con dos ascensores cada uno, para facilitar el movimiento de personas y equipajes entre las plantas de aparcamiento y los itinerarios hacia los vestíbulos ferroviarios.