El corazón financiero de Madrid se prepara para una cirugía urbana histórica. El Ayuntamiento ha presentado el proyecto básico para remodelar por completo AZCA, una operación de 89,3 millones de euros que transformará este enclave de los años 60 en un distrito financiero del siglo XXI: más verde, más peatonal, más conectado y, sobre todo, mucho más habitable para quienes lo usan a diario. Una reforma que llega tras un acuerdo entre Ayuntamiento, empresas, vecinos y comercios, y que aspira a cambiar para siempre la imagen del gran cañón de hormigón entre Nuevos Ministerios y Santiago Bernabéu.
La intervención afectará a 132.895 metros cuadrados de superficie, de los que 82.755 serán suelos de titularidad pública y 50.140 privada de uso público. El presupuesto máximo de ejecución asciende a 89,3 millones de euros, de los que el Ayuntamiento aportará 55,6 millones y el sector privado 33,7 millones, en una cofinanciación. El objetivo oficial es pasar de un espacio fragmentado, con desniveles y problemas de accesibilidad, a un entorno continuo, legible, seguro y atractivo tanto para los negocios como para el peatón.
Las obras, que se licitarán tras la redacción y supervisión del proyecto de ejecución, arrancarán en el primer semestre de 2027, por lo que la década se presenta como el gran periodo de metamorfosis del distrito financiero. Este calendario encaja con el resto de transformaciones del eje Castellana (Parque Castellana, Madrid Nuevo Norte, entorno de las Cinco Torres), que en conjunto reconfigurarán el paisaje económico y urbano del norte de la ciudad.
Un nuevo espacio público: accesible, verde y con agua

Uno de los puntos clave del proyecto es el rediseño de todo el sistema de pasarelas, plazas hundidas y diferentes cotas que caracterizan hoy AZCA. El plan persigue coser esos desniveles para lograr una accesibilidad total, incorporando dos nuevos ascensores y renovando aceras y recorridos peatonales en el perímetro (avenida del General Perón, paseo de la Castellana, Joaquín Costa y Orense), además de «un anillo central de circulación y cinco pasarelas peatonales».
Al mismo tiempo, la reforma apuesta por ampliar y cualificar las zonas verdes, un apartado en el que el Ayuntamiento ha sido muy criticado por el escaso arbolado de algunas reformas como las de Sol. El consistoria ha anunciado hoy que se plantarán más de 1.000 árboles de 40 especies diferentes. El agua va a ser «esencial» en palabras del propio alcalde, aunque solo se conoce lo que se discierne de los renders, que parece un recorrido de saltos de agua.
De “no-lugar” a plaza central del distrito financiero

El Ayuntamiento insiste en que el proyecto no solo pretende “rehabilitar” una zona degradada, sino redefinir el papel de AZCA en la ciudad. Concebido en los 60 como el gran complejo de oficinas de Madrid, el área se fue quedando obsoleta y, pese a albergar miles de trabajadores y vecinos, terminó asociada a problemas de inseguridad, suciedad y desconexión con su entorno inmediato. La remodelación integral quiere revertir esa imagen.
El origen político de este gran giro en AZCA está en el acuerdo alcanzado en 2024 entre el Ayuntamiento y los principales actores del ámbito: empresas, comerciantes y residentes. Ese pacto permitió desbloquear un espacio donde, durante décadas, se habían sucedido planes parciales, iniciativas privadas y debates sobre la gestión de las zonas de uso público sin una solución integral. José Luis Martínez-Almeida ha descrito la remodelación como una manera de “saldar una deuda de gratitud” con quienes han soportado el deterioro de un área que, en sus palabras, fue “un hito” y “un elemento central de la trama urbana” cuando se levantó.
AZCA en el contexto de la “transformación de la Castellana”

El nuevo AZCA no se entiende aislado, sino como una pieza más de la transformación del eje Castellana que el Ayuntamiento reivindica como “columna vertebral” del futuro de Madrid. A su alrededor ya se han ejecutado proyectos como la remodelación de General Perón o el entorno de las Cinco Torres, y están en marcha operaciones de gran escala como Madrid Nuevo Norte o Parque Castellana, que redefinirán usos, conectividad y densidad en el norte de la ciudad. En paralelo, otros planes —como la Estrategia del Sur o Madrid Nuevo Sur— buscan equilibrar ese impulso con grandes inversiones en los distritos del sur y sureste.
En este mapa de cambios, AZCA se presenta como el puente entre el Madrid financiero “clásico” de los 70 y 80 y la nueva generación de distritos de negocio que combinan oficinas de última generación, vivienda y ocio en entornos más sostenibles. La renovación de edificios como el Serantes, la mejora de la eficiencia energética y la actualización de la imagen corporativa del conjunto completan un proceso que aspira a reposicionar el área en el competido tablero europeo de CBDs (central business districts).