Desde ayer Madrid luce diferente, un poco más creativa, más artítica. LuzMadrid 2026 celebra su tercera edición del 12 al 14 de marzo con 15 instalaciones gratuitas que transformarán Arganzuela y el Paisaje de la Luz en un museo de arte lumínico al aire libre. Durante tres noches, artistas nacionales e internacionales convertirán fachadas, plazas, puentes, presas y edificios históricos en lienzos de luz, sonido y proyecciones, con un programa pensado para pasear, descubrir y mirar la ciudad con otros ojos.
El eje principal de esta edición se desplaza a Arganzuela, distrito que conserva algunos de los mejores ejemplos de pasado industrial y arquitectura neomudéjar de la capital, y se extiende también por el Paisaje de la Luz, el entorno del Prado y el Retiro declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. La idea es subrayar que el paisaje urbano no son solo edificios, calles o parques, sino también lo que vivimos, hacemos y sentimos en ellos, y que la luz puede resaltar esa identidad común.
15 instalaciones entre Arganzuela y el Paisaje de la Luz

En total, 15 intervenciones artísticas se repartirán por dos grandes áreas:
- Arganzuela y Madrid Río: Glorieta de San Víctor, Matadero Madrid (Central de Diseño, Nave Una, Cineteca), fachada de la Casa del Reloj, Nave de Terneras, explanada negra de Madrid Río y la presa número 8 del río Manzanares.
- Paisaje de la Luz y centro histórico: fachada del Complejo El Águila, IES Cervantes, Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, Plaza de la Villa, frontón Beti Jai, CentroCentro, fachada del Círculo de Bellas Artes y el recién inaugurado Museo de la Luz, además de varias galerías y estudios asociados.
Entre los artistas destacan nombres como Gonzalo Borondo, cabosanroque + Studio Animal, Luzinterruptus, Cédric Le Borgne, Joanie Lemercier (Studio Lemercier), Sébastien Lefèvre, Quiet Ensemble, Collectif Scale o Rafael Lozano-Hemmer, que presentarán obras creadas específicamente para la ciudad o adaptadas a estos espacios. Habrá piezas que juegan con grandes proyecciones mapeadas sobre fachadas, esculturas de luz suspendidas sobre el río, instalaciones sonoras que envuelven al espectador o intervenciones “bajamente tecnológicas” hechas con tela, viento y olor a limpio, como la propuesta de Luzinterruptus.
Arte, tecnología y memoria en clave lumínica
El hilo conductor de LuzMadrid 2026 es el diálogo entre arte, tecnología y memoria. Muchas de las obras se apoyan en sistemas avanzados de proyección, programación y control de luces para generar experiencias en tiempo real, pero sin perder de vista el contexto: la historia industrial de Arganzuela, la memoria cultural del eje Prado–Cibeles o la condición del agua y el río como elementos que articulan la ciudad.
La programación incluye también el proyecto Luces emergentes, en colaboración con universidades y escuelas de diseño de Madrid (UDIT, Escuela Superior de Diseño, IED Madrid, Universidad Politécnica), que presentan instalaciones concebidas por estudiantes y jóvenes creadores dentro del propio Matadero. Con ello, el festival busca ser también un laboratorio y una plataforma para nuevas miradas, no solo un escaparate de nombres consagrados.
LuzMadrid está pensado para recorrerlo a pie, con mapa en mano o descargado en el móvil, enlazando puntos de luz como si fueran paradas de una ruta nocturna. El Ayuntamiento insiste en que todas las instalaciones son gratuitas y de acceso libre, aunque en espacios interiores como la Galería de Cristal de Cibeles o la Central de Diseño de Matadero puede haber control de aforo.