El Mercado de San Miguel, uno de los iconos gastronómicos de Madrid junto a la Plaza Mayor, ha echado el cierre desde el 7 de enero y permanecerá clausurado por obras de conservación patrimonial sin una fecha de reapertura confirmada. Redevco, la gestora inmobiliaria que lo adquirió en 2017, habla de un cierre “temporal”, pero el mensaje oficial es claro: solo volverá a abrir cuando concluyan unos trabajos estructurales de calado y, de momento, nadie se atreve a dar un día en el calendario.
El mercado comunicó que sus puertas permanecerán cerradas para acometer obras de mejora y conservación en un edificio centenario de hierro y vidrio inaugurado como mercado de abastos en 1916 y reconvertido en espacio gastronómico dirigido principalmente al turismo en 2009. El mensaje a clientes y vecinos insiste en que se trata de una pausa necesaria para “cuidar el patrimonio que nos une y proteger su legado”, sin concretar la duración de la intervención.
Obras estructurales y posible ampliación subterránea

Detrás del cierre hay algo más que una reforma cosmética. Se trata de la tercera fase de un plan de consolidación estructural que ya tuvo dos etapas anteriores en 2024 y 2025 y que busca reforzar pilares, cubiertas y la singular estructura de hierro del mercado. Estas actuaciones cuentan con licencia del Ayuntamiento y son imprescindibles para garantizar la seguridad y la conservación de un inmueble que en 2023 tuvo que ser desalojado y acordonado por la policía por daños en la estructura del edificio tras una inspección del Ayuntamiento de Madrid.
Además, el activo está pendiente de recibir permisos municipales para una posible ampliación bajo rasante que añadiría unos 168 metros cuadrados subterráneos, que según la información la empresa serán destinados a usos logísticos y de servicio. Esa ampliación requeriría nuevas obras y trámites, lo que también ayuda a entender por qué, más allá del “muy pronto” del comunicado, nadie quiere comprometer una fecha de reapertura concreta.
Un icono local en plena transformación empresarial
El cierre coincide con movimientos importantes en la propiedad del mercado. La firma neerlandesa Redevco está ultimando la compra del 75% del activo que aún pertenece al fondo Ares, lo que le permitiría hacerse con el 100% del Mercado de San Miguel en una operación que valora el conjunto en más de 200 millones de euros. Desde 2017 ambos socios han explotado el espacio como mercado gastronómico, con más de veinte puestos de alimentación, delicatessen y restauración que ofrecen desde jamón ibérico y marisco gallego hasta arroces, quesos y vinos de distintas regiones.
La combinación de reforma estructural y cambio de manos apunta a una “puesta a punto” global del proyecto, que podría reabrir 100% dedicada al turismo y sin un atisbo de lo que originalmente fue este mercado para la capital.