El Mercado de San Miguel vuelve a la vida este jueves 26 de febrero, tras varios meses con las verjas bajadas y las obras a la vista en pleno centro histórico de Madrid. El histórico edificio de hierro, a un paso de la Plaza Mayor, culmina así un plan de rehabilitación que ha ido por fases desde 2023 y que tenía como objetivo consolidar su estructura y asegurar su futuro sin renunciar a su carácter de icono gastronómico.
La última intervención se ha centrado en el refuerzo de la cimentación interior, una pieza clave para rematar la consolidación de todo el inmueble. Antes llegaron otras dos etapas igual de importantes: la primera se ocupó de los pilares exteriores que sostienen la estructura, y la segunda, desarrollada en 2024, se dedicó a la renovación completa de la cubierta. Con este tercer capítulo, la joya de hierro declarada Bien de Interés Cultural en el año 2000 queda apuntalada para resistir con garantías el paso del tiempo y el constante trasiego de visitantes.

La reapertura no trae cambios de rumbo, sino continuidad como atracción turística. El mercado retoma su actividad con el 100% de sus arrendatarios de antes del cierre, lo que significa que regresan todos los puestos que han dado una nueva personalidad al espacio en los últimos años, pensada más para los visitantes que para los locales.
La historia del edificio ayuda a entender por qué esta rehabilitación es algo más que una simple obra. Levantado entre 1913 y 1916 bajo la dirección del arquitecto Alfonso Dubé y Díez, el Mercado de San Miguel fue concebido como un mercado de abastos cubierto al estilo de los grandes recintos de hierro y vidrio de principios del siglo XX. Décadas después, el deterioro y los cambios en la ciudad lo llevaron a una profunda transformación: el 13 de mayo de 2009 reabrió convertido en el primer gran mercado gastronómico de España, un modelo ya pensado para el turismo, que luego se replicaría en otras ciudades.
Un icono local en manos internacionales
Detrás de la reapertura también hay movimiento en la trastienda empresarial. El histórico mercado está en manos de Redevco Iberian Ventures, la alianza entre la gestora neerlandesa Redevco y el fondo estadounidense Ares Management, que compraron el inmueble en 2017 por unos 70 millones de euros a un grupo de inversores españoles. Ahora Redevco, con sede en Ámsterdam y especializada en gestionar activos urbanos en toda Europa, ultima un acuerdo para quedarse con el 100% del Mercado de San Miguel, comprando a su socio el 75% que aún no controla en una operación que situaría el valor del edificio por encima de los 200 millones de euros.