No hace falta ser un niño para tirarse por toboganes, escalar paredes o enfrentarse a carreras de obstáculos. Funbox, el parque hinchable más grande del mundo, está dirigido a todas las edades y regresa a Madrid el próximo 27 de marzo.
Su megaestructura hinchable tiene más de 4 000 metros cuadrados, en los que se pueden encontrar diez áreas distintas de juego. Se pueden hacer combates por equipos, enfrentarse a desafíos montañosos o disfrutar de un tobogán de 7 metros, entre otras actividades.
Funbox en Madrid

El año pasado, los madrileños ya pudieron disfrutar de Funbox y la empresa ha llevado su iniciativa a otras ciudades como Cartagena, Valladolid o Alicante. Ahora, el parque hinchable vuelve a la capital, desde el 27 de marzo hasta el 3 de mayo.
Estará ubicado en el centro comercial Gran Plaza 2 de Majadahonda (calle de los Químicos, 1) y las entradas ya están a la venta en su web. Los pases tienen una duración de 80 minutos y un coste de 11 euros para todos, excepto los menores de 2 años que pueden acceder gratis.
Entradas con descuento

A modo promocional, los primeros tres días de Funbox (del 27 al 29 de marzo) los tickets bajarán su precio a los 9 euros, invitando a madrileños y visitantes a disfrutar de sus instalaciones.
Desde Funbox, recuerdan que es importante llevar calcetines para garantizar la seguridad y comodidad, aunque también se pueden comprar unos antideslizantes en el propio parque. Además, recomiendan llegar con unos 30 minutos de antelación para prepararse sin prisas.
Más planes divertidos en Madrid
Más allá de Funbox, en Madrid se pueden encontrar otros planes divertidos para adultos. En los últimos años, han abierto varios parques multiaventura para adultos donde se puede saltar en camas elásticas, escalar rocódromos, sumergirse en una piscina de bolas o recrear combates con gomaespuma.
Otras opción que requiere un menor esfuerzo físico pero que resulta igualmente divertida son los escape rooms. En la ciudad existen muchas alternativas con diferentes temáticas pero un mismo objetivo: salir antes de que se agote el tiempo.