Hoy empiezan las obras de renovación del Teleférico de Madrid, que lleva cerrado desde 2022 tras una inspección en el cableado. El Ayuntamiento y la EMT acaban de anunciar que comienza el desmontaje del cableado original, el primer paso de este cambio completo de la instalación entre Pintor Rosales y la Casa de Campo.
El viejo sistema bicable de 1969 dará paso a un teleférico monocable con 47 cabinas panorámicas, estaciones nuevas e incorporación de nuevas tecnología para la gestión, tras una inversión municipal superior a los 26 millones de euros.
Después de meses de planificación y trabajos previos menos visibles, la EMT inicia la retirada de los más de cinco kilómetros de cable que han sostenido las cabinas del teleférico durante más de medio siglo. Esta operación permitirá separar la infraestructura aérea de las estaciones de Pintor Rosales y Casa de Campo y es imprescindible antes de la demolición parcial de los edificios actuales y de las antiguas pilonas.
Un teleférico monocable con 47 cabinas panorámicas
El nuevo Teleférico pasará de un sistema bicable a uno monocable, más eficiente y moderno, con 47 cabinas panorámicas fabricadas por la empresa suiza Doppelmayr. Cada cabina llevará hasta 10 personas (antes eran 6) y habrá unidades específicas adaptadas para personas con movilidad reducida, con capacidad para 8 pasajeros y espacios para sillas de ruedas.

Las estaciones de Pintor Rosales y Casa de Campo se reconstruirán casi desde cero. Se demolerá buena parte de los edificios antiguos y se levantarán nuevas terminales que según el Ayuntamiento serán más amplias, accesibles y eficientes energéticamente. El proyecto incorpora criterios de reducción de emisiones y huella de carbono, optimización del consumo energético y uso de materiales más sostenibles, en línea con los estándares actuales de movilidad verde.
El Ayuntamiento subraya también que el nuevo Teleférico será “puntero, sostenible y accesible”, pensado para integrarse mejor en el entorno protegido de la Casa de Campo.
La renovación fija un plazo de obra de alrededor de 14 meses a partir del inicio efectivo de los trabajos, aunque otras estimaciones municipales hablan de hasta 26 meses para completar todas las fases, dada la complejidad técnica y ambiental de la actuación. En cualquier caso, 2026 será el año de las obras intensivas y el Ayuntamiento maneja como horizonte orientativo una reapertura entre finales de 2027 y comienzos de 2028, siempre que no haya imprevistos.