El miércoles 27 de mayo puede quedar marcado para siempre en la historia del Rayo Vallecano. El club jugará en Leipzig la primera final europea de sus más de cien años de vida y Vallecas también quiere vivirla en casa. Para quienes no viajen a Alemania, el estadio abrirá sus puertas con tres pantallas gigantes instaladas frente a las gradas para seguir la final de la Conference League contra el Crystal Palace.
Las entradas costarán 5 euros y se venderán únicamente en taquilla en distintos turnos desde este lunes. El acceso no está incluido en el abono de temporada y la distribución se hará de forma progresiva y por sectores, según la demanda y el control de aforo.
Cuándo se pueden comprar las entradas
El Rayo ha establecido horarios especiales para la venta presencial en el Estadio de Vallecas. Este lunes 25 de mayo las taquillas abrirán de 15:00 a 21:00 horas. El martes 26 de mayo el horario será de 11:00 a 21:00 horas y el miércoles 27 de mayo, día de la final, desde las 11:00 hasta el inicio del partido, previsto para las 21:00 horas.
La Comunidad de Madrid participa en la organización del dispositivo y ha confirmado la instalación de tres pantallas gigantes, una frente a cada grada del estadio, que supera las 14.700 plazas. El ambiente promete parecerse más al de una gran noche europea que al de una retransmisión pública.
Vallecas se prepara para una noche histórica
La imagen del barrio siguiendo una final continental del Rayo tiene algo difícil de imaginar hace apenas unos años (unos años es una expresión vaga pero que basta para referirse a dos o veinte). El club franjirrojo será además el único representante español en competición europea esta temporada y buena parte de la afición ya ha puesto rumbo a Leipzig. Según los datos difundidos por la Comunidad de Madrid, alrededor del 90% de los abonados viajarán a Alemania.
El resto podrá reunirse en el estadio de siempre, el de las escaleras estrechas, los grafitis y las bufandas rojiblancas colgadas en los balcones de la Avenida de la Albufera. Vallecas ya se prepara para una de esas noches que (ojalá) terminan contándose durante décadas.