En Arganzuela, ese barrio donde lo industrial y lo cultural se mezclan sin previo aviso, hay una exposición (o, mejor dicho, un museo entero) dedicada al universo de Banksy, el artista urbano más famoso (y más esquivo) del mundo, en el P.º de la Esperanza, 1. El recorrido reúne más de 170 recreaciones a tamaño real, muy bien contextualizadas, de sus murales más icónicos y también de otros menos conocidos. Hazte aquí con tus entradas.
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Todo está montado en un espacio interior que permite caminar entre imágenes que nacieron para la calle y que aquí dialogan entre sí, aunque en la vida real estén separadas por miles de kilómetros, incluso en zonas de conflicto, hablando de poder, guerra, consumo y desigualdad.
Un recorrido permanente por la obra y el mensaje de Banksy
El objetivo de este museo es revisar la obra del maestro del street art a través de más de 170 recreaciones y analizar cómo y por qué ha conseguido dejar su huella en la historia del arte mundial sin necesidad de enseñar su rostro. También, gira en torno al eterno debate del grafiti (¿arte o vandalismo?) y plantea, obra a obra, reflexiones sobre la provocación y lo revolucionario de las obras de Banksy.
Banksy o el eterno debate
Hace años ya que la figura de Banksy se introdujo en el imaginario colectivo con un discurso político propio e indisociable de la realidad social en la que se encuentra. Cada acción, cada grafiti, genera una noticia internacional. Incisivo, descarado, directo, incómodo y sin filtro, las obras de este artista van más allá del lienzo o del muro callejero.
Por ejemplo, en 2015 abrió el tétrico parque de atracciones Dismaland en Somerset, una obra de arte efímero total antítesis de Disneyland, cuyos materiales fueron usados para construir refugios para inmigrantes en Calais. O Walled Off Hotel, el hotel «con la peor vista del mundo», situado en Belén frente al muro construido por Israel alrededor de Cisjordania para cercar el supuesto territorio «ocupado» por palestinos.
Desde hace años, la figura de Banksy se introdujo en nuestro imaginario colectivo con un discurso político propio e indisociable de la realidad social en la que se encuentra. Eso ha ido generando dos posiciones: una de defensores y otra de detractores de este prolífico artista que empezó su trayectoria en el street art y bajo contextos más bien desfavorecidos. Ahora, este nuevo Museo Banksy nos acerca a su comprometida mirada a través de una exposición inmersiva permanente.

