La estación de Delicias, inaugurada en 1880, fue la primera estación monumental de Madrid y es, a día de hoy, uno de los exponentes más notables de la arquitectura del hierro característica del siglo XIX en la capital.
Años después de cerrarse al transporte de pasajeros, en 1984 abrió sus puertas en su antiguo edificio de viajeros el Museo del Ferrocarril. Este es un espacio privilegiado para conocer la historia del ferrocarril y el patrimonio cultural ferroviario que también acoge periódicamente populares ferias y mercados. Ahora, tras la aprobación del nuevo Plan Especial de reforma de la estación, el museo recuperará su aspecto original.
El plan ha sido promovido por Adif en colaboración con la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE), el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Su aprobación ha contado con el apoyo del pleno del Ayuntamiento de Madrid. Recibió votos favorables de PP, Más Madrid, PSOE y de Javier Ortega Smith, mientras que los concejales de VOX se abstuvieron en la votación.
Los objetivos de la reforma de la antigua estación de Delicias

En un comunicado, Adif ha expresado su intención de que la reforma de la estación de Delicias devuelva al Museo del Ferrocarril «la monumentalidad de la estación diseñada por el ingeniero francés Émile Cachelièvre». El objetivo es que la intervención respete su integridad arquitectónica y su valor histórico y elimine, en lo posible, las transformaciones posteriores a su inauguración.
Para ello, se planea la recuperación tanto del antiguo edificio de viajeros en el que se encuentra el museo como de la Nave de Fomento. Parte de este espacio, levantado a mediados del siglo XX, albergará el Fondo Documental y la Biblioteca Ferroviaria de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.
Entre las reformas contempladas en el Plan Especial, se incluye también la recuperación del vestíbulo principal en el ala este del museo. En este sentido, se eliminarán las entreplantas construidas en reformas posteriores. El gran vestíbulo tendrá su amplitud y su altura de 14,75 metros originales y volverá a ser el punto acceso principal para los visitantes. En el resto del ala este se crearán dos espacios expositivos (uno interior y otro más abierto) y un anfiteatro con capacidad para 50 personas.

El proyecto incluye la restauración de las fachadas de las naves y la estructura y el aspecto original de la marquesina y la nave centrales. Por otra parte, la marquesina exterior que ahora está situada en la entrada al museo por la Nave Central volverá a su ubicación en la fachada oeste, antiguo pabellón de llegadas.
Según las previsiones del plan promovido por Adif, la intervención en la estación de Delicias permitirá «recuperar los itinerarios originales haciendo que el propio edificio sea un elemento expositivo inmersivo». Así, quienes visiten el Museo del Ferrocarril en el futuro podrán adentrarse en una estación monumental tal y como fue concebida en el siglo XIX. Por ahora, eso sí, no se han dado a conocer fechas concretas para puesta en marcha de la reforma integral del edificio.