Actualización: las entradas para asistir a la liquidación de muebles están agotadas.
Que un hotel sea un lugar emblemático para una ciudad es una cosa extraña y de alguna forma representativa de nuestra época. Un elemento cuyo acceso está vetado a quien habita la ciudad se convierte en icono. El Hotel ME Madrid Reina victoria es eso.
O lo ha sido. Durante décadas ha adquirido ese estatus que le permitía estar considerado como algo más que un alojamiento: un símbolo de vanguardia, cultura y memoria colectiva. Este agosto ha echado el cierre temporal, y lo hace marcando el fin de una era y el inicio de una profunda transformación. No sin antes deshacerse de todo su mobiliario.
El histórico edificio, gestionado desde 2006 por Meliá Hotels International, pasará a manos del grupo hotelero Accor bajo la marca The Hoxton, tras la adquisición del inmueble por parte del Abu Dhabi Investment Authority (ADIA). Será la primera incursión de la marca Hoxton en Madrid, tras su desembarco en Barcelona, y supondrá una reforma integral de un año con una inversión de más de 25 millones de euros.
De palacio y hotel de toreros a la adquisición de un fondo soberano de Abu Dabi

El actual hotel se alza sobre los restos del Palacio de los Condes de Montijo y Teba, lugar vinculado a episodios aristocráticos de la vida madrileña del siglo XIX. En 1920, el arquitecto Jesús Carrasco-Muñoz y Encina reformó el inmueble, dando lugar a su reconocible fachada blanca de estilo modernista. Fue en 1923 cuando abrió como hotel, y desde entonces ha estado ligado a múltiples hitos culturales.
Conocido como el hotel de los toreros, por ser el lugar donde los diestros se vestían de luces antes de ir a Las Ventas, también fue epicentro del ocio nocturno madrileño en los últimos años gracias a espacios como Radio Rooftop o el restaurante Ana la Santa, hoy cerrado.
Durante sus años más recientes, bajo la marca ME by Meliá, el hotel se convirtió en otra representación más del lujo contemporáneo que se expande por las calles de Madrid haciendo de la ciudad un lugar más perteneciente al turista que al habitante.
El cierre marca también la despedida de esta marca en la capital, aunque desde la compañía ya trabajan en su regreso con nuevos proyectos como el Zel Madrid, previsto para 2026 en Gran Vía.
Una liquidación con historia: más de 10.000 piezas de diseño a la venta
Como parte del proceso de renovación, todo el mobiliario del hotel será vendido en una gran liquidación abierta al público los días 5, 6 y 7 de septiembre. La cita, organizada por la startup de sostenibilidad hotelera ECO-ONE, tendrá lugar en la planta calle del propio hotel, pero a diferencia de lo anunciado inicialmente, será necesario adquirir entrada previa a través de su web para acceder. Las puedes conseguir en este enlace.
Allí se expondrán más de 10.000 piezas —desde camas con somier por 100 €, hasta sillones tipo Eames por 60 € o lámparas inspiradas en diseños de Achille Castiglioni por 40 €— dispuestas en ambientes que simulan habitaciones completas. Una forma de dar una segunda vida al mobiliario de lujo, fomentando la economía circular y permitiendo a los asistentes llevarse muebles.
Los productos pequeños podrán llevarse el mismo día, mientras que los muebles grandes se recogerán los días 9 y 10 de septiembre o se enviarán a domicilio en Madrid. Todo ello convierte esta venta en una experiencia singular, en la que diseño, sostenibilidad y memoria se cruzan por última vez en uno de los hoteles más emblemáticos de la ciudad.