Ya está bien de despedidas de soltero que parecen sacadas de un manual rancio de los 90. Que si una para chicos, otra para chicas, que si la típica noche de desfase… A ver, que no hace falta acabar como en Resacón en Las Vegas, perdiendo al novio por media ciudad y despertando con un tigre en el baño (aunque no vamos a juzgar si quieres).
La clave está en montarte una noche como de película, pero a tu rollo: planes originales, experiencias que recuerdes (sin blackout al día siguiente, por favor) y, sí, fiesta también, pero con opciones para todos los gustos.
1. The Jury Experience
¿Preparados para convertiros en jurado por una noche? The Jury Experience convierte el Palacio de la Prensa en una sala de juicios donde vosotros seréis los encargados de decidir si el acusado es culpable o inocente. Una trama llena de giros, testimonios sospechosos y debates acalorados que os pondrán a prueba… y os harán reíros como si no hubiera mañana. Una despedida de soltero perfecta para empezar la noche con un plan diferente, con risas, intriga y mucha complicidad de grupo.
2. Neon Brush
En Neon Brush pintáis un cuadro juntos (como deben ser estos planes, ¿no?) con luz de neón, un artista que os guía, y mientras, os tomáis algo si queréis (que siempre queréis). Y sí, luego puedes exponer el cuadro en la boda… o no.
Si estás pensando en organizar este plan en grupo, puedes consultar todos los detalles para reservas privadas aquí.
3. Taller de coctelería inmersivo: La Movida Madrileña. ¡Vuelta a los 80’s!
Si os vais a disfrazar en la boda, ya vais ensayando con este plan: que si gorritos, que si gafas de corazones, que si la peluca rubia que siempre aparece… Pues en el taller de coctelería: La Movida Madrileña ensayáis en serio: hacéis vuestros cócteles, aprendéis algo nuevo (sí, hasta el que se casa) y os montáis una noche de despedida ochentera con música, nostalgia y cócteles de lo más originales.
4. BuzzAttack
BuzzAttack es uno de esos planes que encajan especialmente bien en despedidas de soltero. Cuando fuimos con el equipo de Madrid Secreto, había preguntas de cine (sí, también de esas que parecen hechas a medida para el cuñado), pero el juego va mucho más allá y mezcla cultura pop, lógica, intuición y pruebas de equipo.
La experiencia se organiza en 4 salas, con hasta 6 personas por sala (o 12 si se juega por parejas), lo que permite adaptarlo fácilmente a grupos grandes.



