Hay zonas residenciales en las que el lujo se mide en metros cuadrados. En otras, también cuenta la posibilidad de vivir lejos de la mirada pública. La Finca, en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón, combina ambas cosas: viviendas de grandes dimensiones, jardines privados, arquitectura contemporánea y un modelo residencial que convierte la intimidad en uno de sus principales atractivos. En sus calles se puede ver desde chalets independientes, adosados, pareados hasta pisos, aunque las grandes casas son las que han construido su imagen más reconocible.
Uno de los rasgos que define los recintos residenciales de La Finca es el acceso restringido. Frente a las calles de tránsito público, aquí la entrada a determinadas zonas queda reservada a residentes y visitantes autorizados. La vigilancia privada durante las 24 horas completa un modelo pensado para limitar el tránsito ajeno al conjunto y preservar la tranquilidad de quienes viven en él.
Casas con firma propia y poco accesibles

Más allá de la seguridad, la arquitectura es uno de los elementos que han dado identidad a este barrio de Pozuelo. Muchas de sus viviendas se vinculan al estudio A-cero, dirigido por Joaquín Torres, y a una estética contemporánea de líneas rectas, volúmenes angulosos y grandes superficies acristaladas. La relación entre el interior y el exterior resulta especialmente visible en casas que abren sus salones hacia jardines y piscinas.
Las parcelas amplias permiten un tipo de vivienda muy distinto al que predomina en el centro de Madrid. Las zonas ajardinadas, los espacios abiertos y la separación entre construcciones forman parte de la propuesta residencial. En algunas propiedades, esa escala se acompaña de equipamientos como gimnasio, bodega, sala de cine, ascensor o piscina climatizada, aunque se alternan con pisos de tamaños grandes pero más comunes en otras zonas.
El coste de acceso sigue siendo uno de sus grandes filtros. En los principales portales inmobiliarios las viviendas anunciadas en la zona superan con facilidad el millón de euros, pero pueden llegar incluso hasta las 13 millones, como es lógico, con diferencias importantes según la tipología, el tamaño y las prestaciones.
LaFinca Grand Café
El desarrollo de La Finca también incluye LaFinca Grand Café, un espacio comercial y gastronómico de más de 10.000 metros cuadrados con vistas al campo de golf, integrado en un proyecto que combina nuevas viviendas, oficinas, ocio y restauración.
En sus inmediaciones estaba previsto instalar el nuevo DiverXO de Dabiz Muñoz, pero el cocinero canceló el traslado en junio de 2024, antes de la apertura proyectada para 2025. Finalmente, renovó su acuerdo con el hotel NH Collection Madrid Eurobuilding, donde el restaurante permanece, aunque recientemente ha adquirido un terreno empresarial a pocos kilómetros, en Boadilla del Monte.