El otoño trae de vuelta a la Madrid las grandes muestras, entre ellas se suma una exposición gratuita que reunirá obras de Vasili Kandinsky junto a piezas de Andy Warhol, Henri Matisse, Marcel Duchamp y otros nombres clave del arte moderno y contemporáneo. La muestra, titulada La transición estética. España, 1960‑2020, se inaugurará el 16 de octubre de 2026 y explorará cómo el arte internacional fue llegando y arraigando en nuestro país a lo largo de seis décadas, desde las vanguardias históricas hasta el pop y la conceptualidad.
La transición estética. España, 1960‑2020 no es una retrospectiva clásica de algún gran nombre del arte, sino una exposición de investigación sobre la recepción del arte moderno en España. A través de distintos casos de estudio de instituciones, galerías, colecciones y exposiciones históricas, la muestra documentará cómo se fue configurando, desde los años sesenta, un paisaje artístico que no empezó a equipararse al de otros países europeos hasta bien entrada la década de 1980.
Treinta artistas, de Kandinsky a Warhol

La exposición reunirá obras de una treintena de artistas de las dos mitades del siglo XX. Entre ellos figuran Vasili Kandinsky, como figura central de la abstracción y puente entre las vanguardias históricas y el arte no figurativo que luego se consolidó en España. También se suma Henri Matisse, cuya influencia se rastrea en el color y la construcción pictórica de varias generaciones de artistas españoles, y que ya ha tenido este año en Madrid la gran muestra “Chez Matisse” con préstamo del Centre Pompidou.
No podía faltar, Marcel Duchamp, símbolo del giro conceptual, cuya recepción en España estuvo ligada a exposiciones pioneras y a la lenta incorporación del ready‑made y del pensamiento duchampiano en la escena local. además de Constantin Brancusi, Paul Klee, Robert Motherwell, John Cage y Andy Warhol, representando distintos momentos en los que la modernidad internacional dialogó con la creación española.
El conjunto funcionará como mapa de influencias: obras que rara vez se han visto juntas en Madrid, organizadas no para contar solo la historia de los artistas, sino la historia de cómo España ha ido mirándolos y asimilándolos.