La línea 1 de Metro, la más antigua de Madrid, tiene ya dibujado su próximo salto hacia el norte. La Comunidad de Madrid planea la prolongación desde Chamartín con tres nuevas estaciones que llevará el suburbano al corazón de Madrid Nuevo Norte y conectará directamente Sol o Atocha con el gran barrio que se construirá sobre las antiguas vías de la Castellana. La Consejería de Transportes acaba de confirmar que la alternativa favorita para llevar el metro a este desarrollo es precisamente estirar la L1 y “reordenar” su tramo final actual, de modo que la línea gane recorrido hacia Fuencarral mientras su extremo Bambú–Pinar de Chamartín pasa a integrarse en la L4.
El trazado propuesto partirá de la actual estación de Chamartín–Clara Campoamor (donde hoy confluyen las líneas 1 y 10) y avanzará unos tres kilómetros hacia el norte, con tres paradas nuevas bautizadas de forma provisional como Centro de Negocios, Fuencarral Sur y Fuencarral Norte.
- Centro de Negocios: dará servicio a la gran zona de oficinas y rascacielos prevista junto a la estación de Chamartín, el “Distrito Financiero” de Madrid Nuevo Norte.
- Fuencarral Sur y Fuencarral Norte: cubrirán los nuevos barrios residenciales que se levantarán sobre y junto a las antiguas vías, acercando el metro tanto a los futuros vecinos como a los actuales residentes de Fuencarral.
Cambios en la L1 y la L4: nuevo mapa al norte

La solución que hoy tiene más opciones (la llamada alternativa 5 del estudio informativo) no solo alarga la L1, sino que también reordena su extremo actual. La idea es que la L1 se prolongue desde Chamartín hacia el norte, integrando las tres nuevas estaciones y que el tramo actual Bambú–Pinar de Chamartín–Chamartín deje de ser L1 y pase a formar parte de la L4, que hoy termina en Pinar de Chamartín y se estiraría hasta Chamartín, incorporando Bambú como parada intermedia.
Con este cambio, los usuarios de la L4 ganarían conexión directa con la estación de trenes Chamartín–Clara Campoamor, mientras que la L1 se convierte en el eje directo entre el centro (Valdecarros–Sol–Atocha) y el nuevo barrio del norte, sin bifurcaciones. Transportes defiende que esta es la opción “más favorable” desde el punto de vista funcional, ambiental y económico, frente a otras alternativas que planteaban una línea independiente sin conductor solo para Madrid Nuevo Norte.
Cómo y cuándo se construirá
La ampliación se hará sin tuneladora, mediante el llamado método belga o tradicional de Madrid. Al tratarse de un tramo relativamente corto (unos 3 km) y de un ámbito todavía en urbanización, no compensa movilizar una gran perforadora: se excavarán los túneles y estaciones desde superficie, aprovechando que el suelo de Madrid Nuevo Norte aún no está consolidado a cota definitiva.
El proyecto se desarrollará en varias fases:
- Redistribución de las líneas 1 y 4 en el tramo Chamartín–Pinar de Chamartín–Bambú, que la Consejería quiere priorizar porque se hace en terrenos de titularidad autonómica.
- Construcción del nuevo tramo hacia Madrid Nuevo Norte, condicionada al avance de las obras urbanísticas del desarrollo y a la disponibilidad de los suelos necesarios.
- Puesta en marcha de las nuevas cocheras de Metro ligadas a la ampliación, en una parcela de unos 15.000 m² en superficie y 26.000 m² bajo rasante, cuya redacción de proyecto ya se ha licitado.
Tras la publicación del estudio informativo con cinco alternativas, la Comunidad ha abierto un periodo de información pública de 20 días para que ciudadanos, asociaciones y administraciones presenten alegaciones. Una vez incorporadas las observaciones pertinentes, se aprobará el estudio definitivo y se redactará el proyecto constructivo, con un horizonte de entrada en servicio situado en torno a 2030 si no hay grandes retrasos.