La guerra de precios en la alta velocidad española podría sumar en los próximos meses una fórmula inédita hasta ahora en el país. Se plantea la posibilidad de vender billetes más baratos sin asiento asignado, que permitirían viajar de pie u ocupando plazas libres en algunos trenes AVE y de Larga Distancia. La idea la ha puesto sobre la mesa el ministro de Transportes, Óscar Puente, que asegura que Renfe es “muy partidaria” de probar este sistema en trayectos cortos para aumentar la ocupación y abaratar todavía más el precio de los billetes.
En una entrevista en el programa Hora Veinticinco de la Cadena SER, Puente explicó que en buena parte de Europa es habitual vender billetes sin asiento, de modo que el viajero puede subir al tren con derecho a viajar, pero no tiene sitio reservable garantizado.
Según el ministro, esto ayudaría a llenar trenes que hoy salen con huecos por las llamadas “reservas fantasma”: billetes comprados con abonos o tarifas promocionales cuyos titulares luego no usan el viaje.
Pero la propuesta también abre varias incógnitas que el propio ministerio reconoce que habría que estudiar. Entre ellas está la seguridad y los seguros, ya que habría que adaptar la cobertura del seguro obligatorio de viajeros y los protocolos en caso de frenazos, incidencias o evacuaciones con gente de pie.
Por supuesto, también está el confort: muchos usuarios y asociaciones de consumidores alertan de que se puede “abaratar a costa de empeorar la experiencia de viaje”, sobre todo en trenes donde ya hay una fuerte presión de equipajes y pasajeros. Y por último, habría que concretar que es un “trayecto corto”. El ministro habla de recorridos no muy largos, pero en la práctica no está claro si se hablaría de 30 minutos, una hora o más, algo que influye directamente en la aceptación social.

Puente sostiene que España es una excepción en Europa porque obliga a asignar asiento incluso en servicios de alta velocidad, mientras que en países como Alemania o Italia es posible viajar sin reserva y sentarse solo si hay plazas libres.
En modelos como el alemán, el billete da derecho a subir al tren y el asiento solo se garantiza si se paga un suplemento de reserva; si no, se busca hueco o se viaja de pie en pasillos o espacios entre coches, algo que aquí hoy solo se permite en Cercanías. La intención del ministro es adaptar parte de este esquema a la realidad española, sin eliminar la opción de asiento garantizado para quien quiera pagarla.
¿Cuándo podría llegar a España?
De momento no hay fecha ni líneas concretas anunciadas. Transportes habla de una idea en estudio, no de un cambio ya aprobado. Para que la nueva modalidad llegue a los trenes habría que modificarse las condiciones de transporte y seguros; ajustar la normativa ferroviaria que hoy exige asiento asignado en AVE, Larga Distancia y buena parte de la Media Distancia y definir claramente qué corredores y franjas horarias podrían probar el sistema piloto.
Lo que sí está claro es el contexto: con campañas de billetes desde 7 euros y varias operadoras compitiendo a la baja, la presión para encontrar nuevas fórmulas de bajar precios sin hundir aún más los ingresos es enorme. La propuesta de vender billetes sin asiento busca ser la nueva vuelta de tuerca a ese modelo. Un híbrido entre el AVE cómodo y el low cost extremo, en el que el pasajero elige si prefiere viajar sentado… o pagar menos a cambio de renunciar a la reserva.