Madrid ha retocado su plan de movilidad para la visita del papa León XIV y ha decidido cerrar “solo” siete estaciones de Metro en torno a la gran misa de Cibeles, en lugar del cierre masivo que se barajó al principio. El objetivo: blindar el entorno de los actos papales sin paralizar por completo el centro de la ciudad.
La Comunidad de Madrid ha publicado una actualización de su operativo para los días 6 a 9 de junio, en los que el Papa estará en la capital, que afecta sobre todo a la jornada clave del domingo 7 de junio, cuando se celebrará la misa multitudinaria en la plaza de Cibeles. Tras varios días manejando escenarios con hasta 15 estaciones afectadas, el Gobierno regional y el Consorcio de Transportes han reducido el cierre a siete paradas céntricas, concentradas en los alrededores del eje Cibeles–Recoletos–Retiro.
Este ajuste llega después de las primeras pruebas y simulacros de movilidad, y busca un equilibrio entre seguridad, capacidad de evacuación y mantenimiento de la conectividad mínima del centro de Madrid.
Las siete estaciones de Metro que cerrarán

El nuevo plan establece que el domingo 7 de junio, día de la misa del Papa en Cibeles, permanecerán cerradas desde el inicio del servicio (6:00) hasta las 14:00 estas siete estaciones:
- Retiro (línea 2)
- Banco de España (línea 2)
- Sevilla (línea 2)
- Velázquez (línea 4)
- Serrano (línea 4)
- Colón (línea 4)
- Chueca (línea 5)
En todas ellas los trenes seguirán circulando, pero sin efectuar parada mientras dure el cierre, que cubre toda la franja de la misa y el dispositivo de entrada y salida de los centenares de miles de asistentes previstos.
Por qué se cierran esas estaciones
Las paradas elegidas dibujan un anillo en torno a Cibeles y Recoletos, epicentro de la eucaristía y de las zonas de seguridad perimetrales. Banco de España, Sevilla y Retiro cierran para evitar acumulaciones de gente justo en la plaza de Cibeles y en los accesos directos al evento, mientras que Colón, Serrano, Velázquez y Chueca ayudan a descongestionar el entorno inmediato, desplazando a los usuarios hacia estaciones algo más alejadas como Goya, Alonso Martínez o Gran Vía.
La idea es que quienes acudan a la misa accedan a pie desde estaciones algo más distantes, repartiendo los flujos por varias bocas y minimizando los puntos de embudo en la superficie. Al mismo tiempo, se quiere garantizar que quienes no participen en los actos papales puedan seguir moviéndose por el centro con relativas alternativas, aunque se verán obligados a caminar unos minutos más.
Refuerzos, horarios y alternativas
El cierre de estas siete estaciones llega acompañado de un refuerzo muy potente del servicio: Metro de Madrid ha anunciado que el fin de semana de la visita papal aumentará la frecuencia de trenes hasta un 100–125% en las líneas más afectadas (1, 2, 3, 4, 5, 6, 9 y 10) y ampliará el horario de apertura la madrugada del sábado 6 al domingo 7 hasta las 2:30. El Consorcio de Transportes también ha avanzado refuerzos en líneas de EMT y Cercanías, así como desvíos y cortes de tráfico en superficie en torno a Plaza de Lima y Cibeles durante los principales actos.
En la práctica, quienes se muevan por el centro el domingo por la mañana tendrán que planificar sus trayectos con antelación: elegir estaciones alternativas (Goya en lugar de Serrano, Gran Vía o Callao en lugar de Sol–Sevilla–Banco de España, Alonso Martínez o Colón según la franja horaria) y contar con algunos minutos extra de caminata.