Alcobendas podría tener un nuevo barrio que ampliará la ciudad hasta su límite con Madrid y en su denominación, Valgrande, dicen sus ideólogos que queda recogida la esencia de este desarrollo urbano que «surge como reconocimiento al entorno donde se va a desarrollar»: «Val-» hace alusión al Monte de Valdelatas y al arroyo de Valdelacasa, mientras que «-grande» es un guiño tanto al arroyo de Vallegrande como a la envergadura del propio proyecto para el municipio madrileño.
En ese sentido, uno de los puntos clave del desarrollo urbano de Valgrande es la construcción de 8.600 viviendas como «solución a la elevada demanda que existe por parte de diferentes colectivos como los jóvenes, los mayores y amplias capas de las clases medias», explica la Junta de Compensación de Valgrande en el dossier del proyecto.
De esas futuras viviendas, el 55% (es decir, un total de 4.730) serán de protección pública, con el objetivo de ampliar la oferta de nueva vivienda asequible en el norte de Madrid, y el resto (3.870 viviendas) se destinará a vivienda libre. Según las estimaciones, en este nuevo barrio vivirán más de 25.000 vecinos y vecinas.
Nuevas zonas verdes y equipamientos en Valgrande

Además de las viviendas, el entorno natural se señala como otro de los pilares fundamentales del nuevo barrio de Alcobendas, creando 579.778 m² de nuevas zonas verdes –que constituyen el 27% de la superficie total del proyecto–.
También se creará un gran parque central con «una extensa red de sendas de paseo entre el arbolado, parques de juegos y zonas de ocio y estancia», que incluirá una amplia red de sendas peatonales y carril bici.
La inversión total estimada para el proyecto es de 2.300 millones de euros y se calcula que durante su desarrollo se crearán 4.000 empleos.
Un proyecto con vecinos y ecologistas en contra

A finales del año pasado, tras la aprobación definitiva del Plan Parcial del Sector Valgrande (Los Carriles) por parte del Pleno del Ayuntamiento de Alcobendas, Ecologistas en Acción denunció que este plan «supondrá la destrucción del último pulmón verde de la ciudad».
En una publicación en la que lo califica como «un pelotazo urbanístico en plena crisis climática» señalaba que el nuevo plan es prácticamente idéntico al que el Tribunal Supremo anuló en junio de 2025.
Entre otras consecuencias, apuntan a que urbanizar Los Carriles implicará la tala de decenas de miles de árboles, asfaltar más de medio millón de metros cuadrados y «transformar el Valle del Arroyo Valdelacasa en un parque ajardinado atravesado por viales, colectores de aguas residuales, tuberías y conducciones eléctricas, desnaturalizando completamente este ecosistema».

Respecto a la construcción de viviendas, consideran que es un argumento engañoso ya que «la mayoría de las nuevas viviendas serán de lujo o inasequibles para la población» con más dificultades de acceso.
La oposición vecinal, por su parte, se ha organizado en torno a la Plataforma Ciudadana Salvemos Los Carriles de Alcobendas, desde la que reclaman que «El futuro está en proteger la biodiversidad de este espacio. Protegemos el último rincón de naturaleza que le queda a la ciudad y que quieren arrasar para construir 8.600 viviendas».
Un proyecto con un recurso en trámite en la justicia
La movilización de vecinos y ecologistas ha visto frutos a finales del mes de abril, cuando la justicia ha admitido a trámite un recurso contencioso-administrativo contra el proyecto interpuesto hace algo más de dos meses.
En ese sentido, critican que el Ayuntamiento de Alcobendas haya seguido adelante con el desarrollo a pesar de haber un procedimiento judicial en curso: «Se está vendiendo como definitivo un proyecto que está recurrido y pendiente de resolución judicial».
Plazos de construcción de Valgrande
Según información publicada por El Economista, después de la aprobación definitiva del proyecto en noviembre de 2025, la construcción de viviendas arrancará a lo largo de 2027 y los primeros vecinos podrían entrar a sus casas a partir de 2030.