El próximo 12 de agosto, mientras medio país levanta la vista desde playas, pueblos y miradores urbanos para seguir el eclipse total de Sol, Madrid será también el punto de partida de una experiencia astronómica única: un vuelo especial de Iberia que perseguirá la sombra de la Luna a más de 10.000 metros de altitud con un equipo científico a bordo.
No será un vuelo comercial abierto al público, sino una especie de laboratorio en movimiento que unirá aviación, ciencia e innovación y que retransmitirá en directo el fenómeno a través de las redes sociales de la aerolínea.
IB1473: un homenaje a Copérnico desde Barajas
El vuelo despegará del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas con código IB1473, elegido en homenaje al año de nacimiento del astrónomo Nicolás Copérnico (1473), una declaración de intenciones que subraya desde el nombre la vocación científica del proyecto. La aeronave será un Airbus A321XLR, uno de los modelos de última generación de la flota de Iberia, preparado para volar a más de 10.000 metros de altura y seguir una ruta específicamente diseñada sobre la provincia de Palencia para situarse en la franja de totalidad del eclipse durante el máximo del fenómeno.
Según los datos adelantados por la compañía, el despegue está previsto alrededor de las 18:45–19:13 horas, y el eclipse alcanzará su máximo en torno a las 20:30 CEST, cuando la banda de totalidad cruce el norte peninsular. La trayectoria del avión permitirá que, durante esos minutos, los pasajeros tengan una vista directa de la corona solar desde una posición privilegiada, por encima de buena parte de la nubosidad y de las posibles interferencias atmosféricas que sí condicionarán la observación desde tierra.
Un laboratorio volador: científicos del proyecto Shelios a bordo

Más que un vuelo de privilegiados y curiosos, el IB1473 será una plataforma científica en pleno cielo. A bordo viajará un grupo de investigadores del proyecto Shelios, iniciativa científica y educativa encabezada por el astrónomo Miquel Serra-Ricart, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y director científico de Light Bridges. Estos especialistas aprovecharán la estabilidad del vuelo de crucero y la visibilidad sobre la franja de totalidad para estudiar la corona solar —la envoltura externa del Sol que se vuelve visible durante los eclipses totales— y realizar mediciones de la morfología y dinámica del astro.
El IAC ha preparado incluso simulaciones de la estructura que podría presentar la corona durante el eclipse en la zona de Palencia, usando el supercomputador de La Palma, para planificar qué observar y cómo hacerlo desde el avión. La presencia de científicos a bordo convierte el avión en una especie de observatorio móvil: durante esos minutos, el techo del Airbus funcionará como un domo improvisado desde el que seguir el comportamiento del Sol en tiempo real, con condiciones de visibilidad más limpias que las disponibles en la superficie.
La tripulación también tiene un perfil singular. El vuelo estará comandado por Javier Lopera Alcalá y contará con el piloto Javier Meana Fernández, que además de su formación aeronáutica tiene estudios en astrofísica, reforzando la idea de que no se trata de un vuelo cualquiera, sino de una misión con una fuerte impronta científica.
Retransmisión en directo: cómo ver el eclipse desde tierra
Aunque el vuelo no se ha planteado como un producto turístico abierto a cualquier viajero, Iberia quiere que la experiencia se pueda seguir desde tierra. Para ello, la aerolínea instalará varias cámaras a bordo, incluida una GoPro en la cabina que mostrará la proyección de la sombra del eclipse sobre la superficie terrestre o sobre el mar de nubes, según las condiciones meteorológicas, y utilizará su servicio de wifi basado en la tecnología Starlink para emitir en directo la señal a través de sus redes sociales.
La retransmisión comenzará pocos minutos después del despegue, alrededor de las 19:30, y se prolongará durante el paso de la franja de totalidad, hasta el inicio del descenso del avión, previsto cerca de las 21:00. Durante ese intervalo, quienes sigan el streaming podrán ver no solo el oscurecimiento del disco solar, sino también el entorno del Sol: la posición aparente de Venus, Mercurio y otras estrellas que se harán visibles cuando el cielo se oscurezca temporalmente en pleno atardecer.