Madrid se prepara para varios meses de paciencia al volante. Un amplio plan de obras de emergencia en la red viaria estatal dejará más de diez carreteras con cortes parciales, desvíos y carriles estrechados para reparar los daños que han dejado las borrascas de este invierno. El Ministerio de Transportes habla de actuaciones “imprescindibles” para garantizar la seguridad, pero los conductores se enfrentan a una primavera complicada en casi todos los accesos principales a la capital.
Las intervenciones se concentran en las grandes autovías de entrada y salida de Madrid y en varias vías de circunvalación muy utilizadas a diario. El listado oficial incluye:
- A-1, entre los kilómetros 12,025 y 99,1.
- A-3, del km 5,6 al 70,69.
- A-5, del km 12,05 al 35,75.
- A-6, del km 21,2 al 39,4.
- A-42, del km 4,3 al 30,53.
- M-40, entre los km 0,5 y 37,7.
- M-11, del km 2,27 al 8,8.
- M-13, del km 0,15 al 1,7.
- M-14, del km 0,35 al 1,95.
- M-21 y M-23, con obras en subtramos como el 0,35-2,65 en esta última.
En conjunto, se trata de una docena larga de carreteras y de varios tramos clave por los que pasan cada día miles de vehículos, desde desplazamientos metropolitanos hasta tráfico de largo recorrido.
Por qué se hacen estas obras en Madrid

Las actuaciones se han declarado de emergencia para “subsanar los daños causados por las borrascas y temporales registrados en diciembre, enero y febrero”. Las lluvias intensas y las fuertes rachas de viento han deteriorado el firme en numerosos puntos, con aparición de baches, deformaciones y problemas de drenaje que afectan a la seguridad y que sufren a diario miles de madrileños.
El Ministerio ha cifrado en unos 18,5 millones de euros la inversión total de este plan de choque. En muchos casos, no se trata solo de reasfaltar, sino de intervenir en capas estructurales, juntas de dilatación y elementos de la plataforma que han sufrido con el mal tiempo.
Cómo serán los cortes y durante cuánto tiempo
El plazo previsto para completar todos los trabajos es de alrededor de cuatro meses, con un calendario que ya ha empezado a correr. Las primeras obras se han iniciado en la M-40, en la A-1 a la altura de Lozoyuela y en la M-23, y se irán extendiendo de forma progresiva al resto de tramos incluidos en el plan.
En la mayoría de las carreteras los cortes serán parciales, es decir que solo habrá reducción de carriles, estrechamientos, limitaciones de velocidad y desvíos puntuales en enlaces y ramales. Una parte importante de los trabajos se hará en horario nocturno para reducir las retenciones en horas punta, aunque en vías como la A-1 también se contemplan cortes de carril en horario diurno, entre las 08:00 y las 20:00, cuando resulte imprescindible.
Qué zonas notarán más el impacto
Las autovías radiales (A-1, A-3, A-5, A-6 y A-42) son los grandes ejes de entrada a Madrid, por lo que cualquier obra en ellas se traduce en más densidad y posibles atascos en los accesos metropolitanos. La M-40, por su parte, es el gran cinturón de distribución del tráfico alrededor de la ciudad, de modo que las afecciones en sus más de 37 kilómetros de obras se sentirán tanto en trayectos de largo recorrido como en movimientos internos entre barrios.
También tendrán impacto las intervenciones en las M-11, M-13 y M-14, que dan servicio a la zona aeroportuaria y a desarrollos empresariales del noreste, así como en la M-21 y M-23, relevantes para quienes se mueven entre el este de la ciudad y municipios del entorno.
Dentro de la capital, además, se han anunciado trabajos en el entorno de Ciudad Universitaria y calles como la avenida Complutense, con afecciones para estudiantes, personal sanitario y vecinos.