A partir del 1 de junio, entrar al metro en Madrid será más parecido a coger un autobús en muchas capitales europeas: bastará con acercar la tarjeta bancaria o el móvil al torno y pasar. Metro de Madrid implantará el pago contactless directo para los billetes sencillos en toda su red, sin necesidad de comprar un billete físico ni recargar la tarjeta de transporte.
El sistema permitirá acceder usando tarjetas de débito, crédito o prepago, además de dispositivos móviles y smartwatches. El precio será el mismo que el del billete sencillo actual: 1,50 euros. La validación se hará directamente en los tornos mediante tecnología EMV, el estándar habitual de pagos sin contacto.
El anuncio se ha presentado este lunes en la estación de Feria de Madrid, en un acto en el que han participado el consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo Domínguez; el consejero delegado de Metro, Ignacio Vázquez Casavilla; el director general de Visa España, Eduardo Prieto; y el director general de Mastercard España, Juan Pablo Vivas.
Un sistema pensado para turistas y viajeros ocasionales

La medida llega después de la implantación progresiva de este tipo de pagos en la EMT y en autobuses interurbanos. También existen acuerdos similares en Cercanías. El objetivo ahora es unificar la experiencia de acceso al transporte público para quienes no utilizan abonos mensuales ni la tarjeta de transporte habitual.
El cambio afecta especialmente a turistas y usuarios esporádicos, que hasta ahora tenían que enfrentarse a máquinas de recarga, distintos tipos de títulos y estaciones donde las colas son habituales en horas punta. Con el nuevo sistema, el acceso se simplifica a un único gesto.
Madrid se suma así a otras ciudades donde el pago abierto ya funciona desde hace años, como Londres, Nueva York, Milán o Ámsterdam. En algunas de ellas, como la capital británica, la desaparición progresiva del billete físico también ha reducido costes operativos y acelerado el flujo de pasajeros en estaciones muy concurridas.