La mosca negra ha llegado con fuerza a Madrid y su presencia se ha hecho especialmente notoria en el entorno del río Manzanares y otras zonas ribereñas de la región. Este insecto, que mide apenas entre 3 y 5 milímetros, se ha convertido en un problema para los vecinos y paseantes, ya que su mordedura resulta dolorosa y puede provocar inflamaciones, picor intenso y, en algunos casos, reacciones alérgicas que requieren atención médica. El aumento de población de los últimos años, según la Comunidad de Madrid, se debe a una «ligera mejora en la calidad del agua de los ríos por la depuración de las aguas residuales vertidas».
¿Dónde está la mosca negra en Madrid?
Las zonas más afectadas son el cauce del río Manzanares a su paso por la ciudad, con puntos críticos en El Pardo, la Caja Mágica, el Club de Campo y la Playa de Madrid. También hay casos en la confluencia de los ríos Henares y Jarama, afectando a municipios como Alcalá de Henares, Arganda del Rey, Coslada, Mejorada del Campo, Rivas-Vaciamadrid, Torrejón de Ardoz y Aranjuez.
A diferencia de los mosquitos, la mosca negra es diurna, muerde en vez de picar (inyecta un anestésico que impide notar el ataque al momento) y suele atacar en zonas de piel expuesta, incluso bajo la ropa. Solo las hembras muerden, y lo hacen para completar su ciclo reproductivo. Aunque no transmite enfermedades, la reacción a su mordedura puede ser molesta.
¿Qué está haciendo Madrid para combatir la mosca negra?
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayto. de Madrid, Borja Carabante, ha anunciado a través de la red social X (antiguo Twitter) algunas de las medidas puestas en marcha para combatir esta plaga. Este año se ha reforzado su campaña de control en el Manzanares, con una inversión anual de 2,5 millones de euros y un 40% más de muestreos respecto a años anteriores. Se aplican tratamientos biológicos con el larvicida, que actúa solo sobre las larvas de la mosca negra sin afectar a otras especies acuáticas.
Además, se realizan labores de desbroce de vegetación acuática y análisis entomológicos para monitorizar la efectividad de las intervenciones. Según sus datos, gracias a estas medidas, la presencia de la mosca negra se ha reducido en un 86% en las zonas tratadas.
Consejos para evitar mordeduras de la mosca negra
Las autoridades sanitarias recomiendan extremar las precauciones en las zonas próximas a los ríos entre mayo y octubre, usar repelentes (preferiblemente con citronela), vestir ropa clara y de manga larga, y evitar el contacto con la vegetación acuática. Si sufres una mordedura, no rasques la zona, aplica frío local y acude al médico si la inflamación es intensa o aparecen síntomas de alergia.