Comienza el mes en el que florecen los almendros y National Geographic tiene claro cuál es el pueblo más bonito para hacer una escapada. Situado en la provincia de Burgos, Poza de la Sal combina un entorno natural lleno del blanco y rosa de las flores con un casco histórico medieval que fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982.
Y, más allá de su encanto y belleza, Poza de la Sal es el lugar donde nació el famoso naturalista Féliz Rodríguez de la Fuente, director del programa El hombre y la Tierra (1974-1980). Visitarlo permite acercarse a su figura y conocer cuáles son los campos por los que corría de pequeño y que inspiraron su carrera.
Una paisaje inspirador

El paisaje de este municipio destaca por ser denso y variado, ya que se encuentra en una encrucijada entre los Montes Obarenes, la Sierra del Alto de las Cruces y el valle de las Caderechas. Además, está muy cerca de Frías, la ciudad más pequeña de España, lo que incrementa el clima rural.
La zona es ideal para contemplar la floración de los almendros o perderse entre sus múltiples senderos. Para conocer el entorno, existe una ruta circular de 5 kilómetros que comienza dentro del pueblo, junto a la iglesia, y que se extiende por los alrededores, llegando hasta la naturaleza.
Para quienes deseen un recorrido más largo, el Ayuntamiento tiene otras propuestas de 12 y 24 kilómetros, que pueden realizarse tanto en bici como a pie. En ellas se pueden encontrar canales de agua cristalina, el monasterio de Las Clarisas y vistas privilegiadas del pueblo.
Una villa medieval

Visitar el centro histórico de Poza de la Sal es como sumergirse en una ciudad medieval, ya que aún conserva la mayor parte de su muralla. Destaca la iglesia de San Cosme y San Damián, con elementos góticos del siglo XIV y declarada Bien de Interés Cultural en 1974.
Por su parte, la Calle Mayor está llena de casas con escudos de armas y, en el número 18, se encuentra la casa natal de Félix Rodríguez de la Fuente, con una placa conmemorativa y que permite imaginarse al joven naturalista corriendo por su pueblo.
También ligado a su historia, se puede visitar la antigua Casa de la Administración de las Reales Salinas. Como indica su nombre, Poza de la Sal fue uno de los principales centros de producción de sal, alcanzando los 7 millones de kilos al año. Hoy se ha convertido en un centro de interpretación que recoge el legado económico y la identidad local.
Desde Madrid, este pueblo se encuentra a poco más de 3 horas en coche y es un destino ideal para realizar una escapada donde ver los almendros en flor y perderse entre las calles medievales donde creció Féliz Rodríguez de la Fuente.