Ante la sensación de que Madrid solo tiene una cara y la rutina de los planes de ocio nocturno y la hiperconexión a las pantallas, Richie y Marta han impulsado The Altara, una comunidad diseñada para conocer gente a través de actividades al aire libre. El proyecto nace como respuesta a un entorno social que consideran cada vez más individualista, con el objetivo de recuperar el contacto personal y crear un espacio seguro donde los participantes puedan mostrarse tal y como son.
Alternativas al ocio tradicional
Los fundadores señalan en una entrevista a Madrid Secreto que, a pesar de la amplia oferta de la capital, los residentes a menudo terminan recurriendo a las mismas opciones relacionadas con la fiesta. The Altara propone cambiar este enfoque para buscar la calma y la paz que a veces faltan en el entorno urbano. Aprovechando el entorno de la región, el grupo organiza rutas de senderismo y jornadas de escalada en la Sierra de Guadarrama.
Además de las salidas a la montaña, la iniciativa también incluye planes accesibles dentro de la propia ciudad para quienes no pueden desplazarse lejos. Un ejemplo de ello son las clases de yoga impartidas sobre el césped en zonas verdes como Madrid Río, facilitando la participación de aquellos que buscan desconectar sin salir del núcleo urbano.
De la actividad a la comunidad
Aunque los organizadores reconocen que los primeros minutos de cada encuentro pueden generar nerviosismo al reunir a personas que no se conocen de nada, el entorno natural facilita la integración y rompe el hielo rápidamente. Para facilitar la logística y mantener el contacto, se abren grupos de mensajería para cada plan.
La dinámica ha demostrado que, una vez finalizada la actividad, los asistentes continúan interactuando en los grupos, compartiendo fotografías y organizando nuevas quedadas por su cuenta. Para participar en las próximas salidas, los interesados pueden consultar los planes publicados y registrarse a través del formulario habilitado en los perfiles del proyecto.