Madrid vuelve a mirar al cielo apenas unas semanas después del eclipse solar de agosto. La madrugada del viernes 28 de agosto llegará un eclipse parcial de Luna que podrá contemplarse desde toda España, aunque en la Comunidad de Madrid habrá que levantarse temprano y elegir bien el lugar: la Luna estará muy baja sobre el horizonte occidental cuando alcance su momento más espectacular.
Una buena opción para seguirlo es Santa María de la Alameda, en la Sierra Oeste. El municipio dispone de un punto elevado y abierto, Las Eras de Navalespino, que fue elegido como observatorio oficial durante el eclipse solar del 12 de agosto. Su ubicación en un entorno de montaña, lejos de la contaminación lumínica de la capital, lo convierte en una alternativa interesante para buscar un horizonte despejado antes del amanecer.
Un eclipse que ocultará casi toda la Luna
El fenómeno será parcial, pero tendrá una intensidad poco habitual: la sombra más oscura de la Tierra llegará a cubrir cerca del 93% del diámetro de la Luna. El satélite no desaparecerá por completo, aunque gran parte de su superficie se oscurecerá y puede adquirir tonalidades rojizas o cobrizas.
La fase penumbral, la más difícil de apreciar, comenzará a las 03:23 h. El espectáculo realmente visible empezará a las 04:33 h, cuando la Luna entre en la umbra terrestre, la zona de sombra más oscura. El máximo llegará a las 06:12 h, apenas hora y media antes de la salida del sol.
En Madrid, la Luna se ocultará aproximadamente a las 07:46 h, antes de que termine la fase parcial, prevista para las 07:51 h. Por eso es tan importante buscar un sitio con el horizonte oeste y suroeste libre de obstáculos: una ladera, los árboles o edificios pueden hacer que el satélite desaparezca antes de tiempo.
Las Eras de Navalespino

Las Eras de Navalespino son uno de los puntos de observación señalados en el municipio de Santa María de la Alameda para contemplar fenómenos astronómicos. Durante el eclipse solar de agosto, el espacio fue incluido entre los puntos oficiales de observación de la Comunidad de Madrid, con capacidad estimada para 200 personas.
Aunque aquel dispositivo se organizó para un eclipse solar y no se ha repetido para el de este fin de semana, el lugar mantiene las condiciones que interesan para una noche de astronomía: altitud, entorno rural y una vista abierta que permite alejarse de las luces y el ruido de Madrid.
Antes de desplazarse, es recomendable comprobar la orientación exacta del punto y confirmar que el horizonte oeste-suroeste no queda cubierto por vegetación o relieve. En un eclipse lunar como este, la ubicación concreta importa más que elegir un pueblo determinado: el fenómeno será prácticamente igual en toda la región, pero solo se verá completo desde un lugar con buena visibilidad.
Para quienes no puedan desplazarse a la Sierra Oeste, cualquier parque, azotea o mirador con una panorámica despejada hacia el oeste-suroeste servirá. La clave es alejarse de edificios altos, arbolado y sierras que oculten la Luna a ras de horizonte.