Carabanchel es ahora conocido por ser uno de los distritos más populares del sur de Madrid (y por Manolito Gafotas), pero previo al siglo XX era el lugar elegido por parte de la burguesia y clase alta para sus casa de retiro. De ese pasado más ostentoso todavía quedan algunos vestigios como el palacete Villa de San Miguel, uno de los inmuebles históricos más representativos del casco histórico de Carabanchel Alto, que ha culminado su proceso de reconstrucción después de permanecer en estado de ruina durante más de veinte años.
El Ayuntamiento de Madrid ha formalizado su incorporación al patrimonio municipal y prevé habilitarlo como nuevo espacio cultural para los vecinos del distrito.
Un edificio con protección máxima al borde de la desaparición
La villa fue construida en 1894 por Miguel Rovira Montenegro, quien la bautizó en honor a su santo patrón. Levantada en ladrillo visto con un estilo neomudéjar ecléctico, contaba con un cuerpo central rematado en tejadillo en la fachada principal y una galería de cristal en la posterior. Su interior destacaba por carpinterías nobles, artesonados, pinturas murales y tapices que reproducían escenas de caza y naturaleza, reflejo del gusto de la aristocracia que eligió Carabanchel para sus quintas de recreo durante la segunda mitad del siglo XIX.
El inmueble fue incluido en 1997 en el Catálogo de Edificios Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) con el máximo grado de protección integral, aunque en ese momento ya se encontraba abandonado. Un incendio en 2006 aceleró su deterioro hasta dejarlo en situación de ruina casi total.
Reconstrucción condicionada por el valor patrimonial

La Comisión Local de Patrimonio Histórico del municipio de Madrid (CLPHAN) estableció en septiembre de 2020 las condiciones de la intervención, que incluyó la obligación de reconstruir las fachadas respetando el proyecto original.
El presupuesto total de las obras, promovidas por la Junta de Compensación Aguacate-Duquesa de Tamames, ascendió a 230.000 euros. Tras verificar su correcta ejecución, el Ayuntamiento otorgó la escritura de obra nueva y autorizó la inscripción del inmueble en el Registro de la Propiedad, trámite que quedó formalizado en marzo de este año.
Historia y personajes ilustres ligados al palacete
El solar que ocupa el palacete guarda, según fuentes históricas, una estrecha vinculación con Teresa Cabarrús, figura política clave en la Francia prerrevolucionaria e hija del financiero Francisco Cabarrús. Fue precisamente en este entorno donde su padre instaló una fábrica de jabones y, presumiblemente, una villa de recreo que Teresa recordaría como Château Saint-Pierre.
Entre las décadas de 1950 y 1970, la Villa de San Miguel funcionó como recinto educativo bajo la gestión de la Escuela Apostólica y llegó a servir de escenario para el rodaje de La Busca (1966), película basada en la novela de Pío Baroja.
Nuevo equipamiento para Carabanchel
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y el concejal del distrito, Carlos Izquierdo, visitaron el edificio para comprobar el resultado de los trabajos.
El inmueble, situado entre las calles de Teresa Cabarrús, Antonia Rodríguez Sacristán, Duquesa de Tamames y Aguacate, en una parcela de 14.282 m², pasará a disposición del Ayuntamiento una vez se formalice su entrega definitiva y se destinará a equipamiento cultural básico para el distrito.