El parque de la Laguna del Carrizal, en Collado Villalba, se consolida este verano como uno de los pulmones verdes con más encanto y posibilidades de la Sierra de Madrid. Descrito por el propio Ayuntamiento como el “pequeño Retiro de la Sierra” por la belleza de su entorno y el protagonismo de su gran lámina de agua, este espacio natural protegido cuenta por primera vez desde el 18 de julio con ocho barcas de recreo permiten navegar por la laguna de más de 10.000 m², sumando así una nueva forma de disfrutar de sus 55.000 metros cuadrados de parque público.
Los alquileres de las pequeñas embarcaciones se gestionan junto al embarcadero del restaurante La Laguna. Las tarifas que van desde los 6 euros de lunes a viernes hasta los 8 euros en fin de semana por una hora completa. El horario se alargará hasta las 21 h, para aprovechar las horas de menos calor y la luz más sugerente del día.
La Laguna del Carrizal: un refugio verde

Pero la Laguna del Carrizal es mucho más que el lago y sus nuevas barcas. A sus impresionantes vistas y sus tranquilas aguas, hay que sumar una red de caminos accesibles para pasear, correr o ir en bici, zonas de juegos infantiles, amplias áreas de césped para el pícnic y una variada avifauna que conquista a los amantes de la naturaleza. Además, en los meses de verano, el parque se convierte en punto de encuentro para actividades culturales, deporte al aire libre y eventos organizados por el consistorio para dinamizar la vida social en un ambiente más fresco.
El parque cuenta también con el restaurante La Laguna y una amplia oferta de terrazas y rincones para descansar, leer o simplemente disfrutar al aire libre sin consumir nada. La vegetación, compuesta por chopos, sauces y arbustos de ribera, crea un microclima fresco incluso en los días más cálidos, convirtiéndolo en uno de los mejores refugios contra las altas temperaturas del verano madrileño.