La plaza de Chamberí ha completado su remodelación integral tras un año de obras y una inversión de 2,3 millones de euros que ha transformado los 4.110 m² del espacio. El alcalde José Luis Martínez-Almeida visitó este lunes las obras concluidas junto a la vicealcaldesa Inma Sanz.
Los trabajos han incluido la reordenación completa de los espacios interiores, la renovación total de la pavimentación, el mobiliario urbano, el alumbrado y las zonas verdes, además de intervenciones específicas sobre los elementos singulares de la plaza.
La fuente anterior que era más clásica y decorativa ha sido sustituida por una nueva con perímetro de granito, que actúa también como banco. Las tres figuras de bronce que formaban parte de la fuente original se han conservado y trasladado a una jardinera próxima, junto a la estatua de la actriz Loreto Prado, igualmente recolocada en el entorno de la nueva fuente.
El templete de música ha sido desplazado de su ubicación original para ampliar la superficie de estancia disponible. La intervención lo ha reacondicionado respetando su carácter histórico.
La zona infantil se ha dividido en tres áreas diferenciadas con juegos distintos en cada una, pensadas para integrar diferentes grupos de edad y rodeadas de vegetación.
Más verde, más eficiente y totalmente accesible

La renovación incluye la plantación de 14 nuevos árboles y la incorporación de zonas ajardinadas con arbustos que complementan los ejemplares preexistentes. El alumbrado se ha sustituido por candelabros clásicos y faroles fernandinos equipados con tecnología LED, lo que reduce la potencia instalada y mejora la eficiencia energética. También se han renovado las redes de saneamiento y drenaje.
La pavimentación combina baldosas y adoquines en tonos grises y tostados que recuperan la estética del pavimento histórico. El mobiliario urbano —bancos lineales de madera de tres metros y bancos modulares en torno a las jardineras— se ha distribuido de forma que no interfiera en los itinerarios accesibles.