La Casa Encendida convierte su edificio entre Lavapiés y Arganzuela en un auténtico jardín climático para atravesar el verano madrileño: un oasis con palmeras, sombra, azotea ajardinada y programación cultural continua del 26 de junio al 2 de agosto. Bajo el lema de un oasis donde baja la temperatura y se dilata el tiempo, el centro ofrece cine al aire libre, conciertos al atardecer, juegos de mesa, exposiciones, actividades para familias y adolescentes y una propuesta gastro socialmente comprometida, todo en pleno centro de Madrid.
Los viernes, la terraza está ocupada por el cine de verano con películas como Noche en la tierra, de Jim Jarmusch, Largo viaje hacia la noche, de Bi Gan, Retrato de una alcohólica, de Ulrike Ottinger, Una chica vuelve sola a casa de noche, de Ana Lily Amirpour, Angel’s Egg, de Mamoru Oshii, y The African Desperate, de Martine Syms.
Música bajo las estrellas y un refugio climático

Los sábados, la azotea se llena de conciertos al atardecer y primeras horas de la noche. El cartel incluye a la palestina Bint Mbareh, que mezcla electrónica y memoria sonora del mundo árabe; la iraní Ava Rasti, entre el ambient y el drone; la violonchelista argentina Violeta García, referente del noise experimental; el británico RenzNiro, figura emergente del grime; la artista cántabra Amanda Mur y Adrasha, DJ de origen etíope que fusiona sonidos de la diáspora africana con electrónica de club, en un programa comisariado por Acacia Ojea.
Más allá de la azotea, el interior del edificio se plantea como refugio para todas las edades. Juegatorio vuelve como espacio gratuito y climatizado dedicado a los juegos de mesa, abierto los fines de semana de junio y de martes a domingo durante julio hasta el 2 de agosto, con propuestas que van del ajedrez y Terraforming Mars al mus, el parchís o Catán, y con talleres como la iniciación al ajedrez Chessbian o el laboratorio Diseña tu propio juego de mesa.
La Biblioteca ofrece otro respiro: una sala abierta con un amplio catálogo de libros donde adultos y niños pueden viajar con la imaginación lejos del calor de la calle, mientras que el Espacio Nido, diseñado por Antonio Ballester Moreno y la arquitecta Ana Ausín, propone un entorno de muebles-escultura para el juego y la exploración temprana de bebés de 0 a 3 años. El programa En Familia completa este bloque con conciertos, miniclubes de baile, círculos de nanas y talleres de lectura para los más pequeños.