A partir del próximo lunes 6 de octubre, el servicio gratuito de autobuses destinado a cubrir el trayecto en obras de la línea 6 de metro se verá reforzado por nuevas lanzaderas. Su puesta en marcha llegará exactamente un mes después del comienzo de los trabajos en ese tramo, momento desde el que se han venido registrando y denunciando imágenes de saturación y colapso en puntos como Moncloa.
El estudiantado universitario, que retomaba sus clases en septiembre, es uno de los colectivos que más afectado se está viendo por un servicio sustitutivo que ha resultado insuficiente para absorber la demanda y las necesidades diarias de los viajeros habituales de la línea.
Con la nueva medida que ha anunciado este jueves la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se refuerza el servicio con autobuses lanzadera que conectarán directamente Moncloa con Ciudad Universitaria, sin paradas intermedias.
Según la Comunidad de Madrid, «este operativo especial estará disponible los días laborables, entre las 7:00 y las 21:30 horas, y ofrecerá una frecuencia de paso de cinco minutos en hora punta y de 10 minutos en las franjas de menor afluencia».
Este servicio de refuerzo estará en funcionamiento «durante todo el tiempo que continúen las obras de renovación de la Línea 6 de Metro», cuya finalización está prevista para el 31 de diciembre.
¿Por qué no se cerró el tramo de CIU en verano?
Son muchas las personas que se han hecho la pregunta de por qué no se han realizado los cortes por obras en el orden inverso. Dicho de otra forma: por qué no se cerró el tramo de CIU durante el verano, cuando no había actividad docente.
En respuesta a una usuaria de X sobre este tema, Metro de Madrid alega que los trabajos debían empezar «en el arco oeste al ser el que registra una mayor demanda de viajeros» y entre las medidas aplicadas para ello se modificó la tensión de la línea en ese tramo.
Debido a ello, los trabajos debían continuar inmediatamente después en el tramo restante «para minimizar el tiempo de obras y evitar que los trenes circulen con una tensión diferente en cada tramo de la misma línea», señala la compañía.
El metro de Madrid, hasta los topes
Cualquiera que utilice con cierta frecuencia el suburbano en la capital habrá experimentado también que los vagones van mucho más llenos de lo habitual, e incluso abarrotados. En declaraciones de la empresa ferroviaria a elDiario.es, se achaca la situación a circunstancias como las obras en distintos puntos de la ciudad, eventos puntuales como la feria Fruit Attraction en Ifema y el propio cierre de algunas líneas de la red.
Esto ha provocado que se recuperen figuras como las de los «empujadores», que se aseguran de que los trenes viajen al máximo de su capacidad. Una medida que muchos viajeros y viajeras han criticado en redes sociales, exponiendo que la solución debería pasar por una mayor frecuencia en el paso de los trenes.
Algunas de las líneas que están experimentando esas grandes aglomeraciones son la línea 3, la línea 5 o la línea 10, que ha dejado imágenes como las que se pueden ver en el vídeo sobre estas palabras.