En un mercado regional donde la vivienda se ha disparado en los últimos años, Aranjuez sigue moviéndose en horquillas muy por debajo de la capital y de otros grandes núcleos, lo que lo convierte en una rara avis. Aquí todavía se pueden encontrar pisos por bastante menos de 2.000 euros el metro cuadrado en venta, con un casco histórico monumental, jardines reales y el Tajo a unos pasos de casa.
Las estadísticas del último mes de Idealista sitúan el precio medio del metro cuadrado en Aranjuez en torno a 2.000 euros, cifras que lo dejan por debajo de la mayoría de municipios de la corona metropolitana y muy lejos de los más caros de la región. Frente a los más de 3.500–4.000 €/m² que ya se manejan en distritos de Madrid ciudad o en localidades de alto nivel de renta, Aranjuez sigue siendo un refugio relativo para quien busca comprar con presupuesto ajustado, pese a que en los últimos cinco años los precios han subido con fuerza y encadenan revalorizaciones de dos dígitos.
La foto cambia según el barrio, como es lógico las zonas más céntricas y consolidadas, alrededor del casco histórico, se acercan o superan los 2.400–2.500 €/m², mientras que en otras áreas residenciales de la localidad los valores se mantienen claramente por debajo de esa cifra. Aun así, el promedio municipal sigue siendo de los más bajos del mapa madrileño, lo que explica que cada vez más familias miren hacia el sur buscando metros extra y calidad de vida a un coste imposible de asumir en la capital.
Casas más baratas y un río navegable muy vivido

A ese precio más contenido se suma la riqueza histórica y natural de Aranjuez, que es el gran balcón del Tajo en la Comunidad de Madrid. El río es navegable en este tramo para embarcaciones ligeras y usos recreativos, y hoy es posible recorrerlo en barca turística, en piragua o en pequeñas embarcaciones de remo gracias a iniciativas como el Club de Piragüismo y los paseos en barco que parten del embarcadero junto a los jardines. No es una navegabilidad plena en sentido histórico (aquel viejo sueño de Felipe II de conectar Lisboa con Madrid por vía fluvial nunca se culminó del todo), pero sí lo suficiente como para que el agua forme parte del día a día: concursos de pesca, actividades deportivas, rutas guiadas y miradores que se asoman a un cauce todavía reconocible pese a las presiones ambientales.
Otra ventaja de Aranjuez es que está conectada con Madrid por la A‑4 y por la línea C‑3 de Cercanías, con trenes que enlazan con Atocha en unos 45 minutos, y dispone de una red de servicios completos: institutos, centros de salud, comercio de proximidad y una creciente oferta de ocio ligada al turismo cultural y a la gastronomía local.